Un río de Oregon, Estados Unidos, fue intervenido por distintas organizaciones durante más de 40 años, luego de haber sido degradado por la actividad humana. Para hacerlo, llevaron a cabo una particular medida: colocar rocas, árboles y troncos dentro del cauce.
Si bien puede parecer una técnica extraña, varias décadas después se vieron los frutos de esta intervención: la población de salmón coho aumentó un 1.780%, en comparación con los niveles que se habían registrado hacia fines de la década de 1970.
Por qué colocaron 13.000 rocas y 2.000 troncos dentro del río
La iniciativa fue desarrollada en el West Fork Smith River, un río de 24 kilómetros que se ubica en el condado de Douglas. Desde finales del siglo XIX, su estructura natural comenzó a verse modificada por la explotación forestal.

En este período, los troncos talados eran transportados río abajo y se realizaban trabajos para retirar madera sumergida en el agua. Al repetir constantemente estas prácticas, se eliminaron estructuras naturales que funcionaban como refugios y zonas de reproducción para los peces.
Con el objetivo de revertir esta situación, los especialistas empezaron a devolverle al río estos elementos que había perdido. Para eso, sumaron 13 mil rocas y 2 mil piezas de madera, reemplazaron 40 alcantarillas y construyeron 450 estructuras distintas para recuperar el hábitat acuático.
Los salmones aumentaron un 1.780% después de la restauración
Al colocar rocas y grandes troncos, se generaron varios sectores con mayor profundidad, se acumuló grava y se crearon refugios en los que los salmones comenzaron a reproducirse y desarrollarse de manera segura.
De acuerdo a los registros oficiales, la población adulta de salmón coho aumentó un 1.780% desde finales de los años 70. A su vez, la abundancia del salmón chinook creció un 300% y las lampreas también mostraron una recuperación.

Las distintas obras permitieron, en total, restaurar 37 kilómetros de cursos de agua, lo que convirtió al West Fork Smith River en un ejemplo de cómo recuperar un ecosistema alterado durante muchos años mediante la reconstrucción de su hábitat natural.



