Soldados, presuntamente mercenarios colombianos, operan en diferentes frentes de conflicto, uno en un paisaje nevado y otro entre ruinas urbanas, reflejando su presencia en Rusia y Ucrania. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El testimonio de Carlos Andrés Barrios, un colombiano que desertó del ejército ruso y se entregó a tropas de Ucrania, expone un esquema de reclutamiento que, según datos oficiales, involucra a centenares de connacionales.

La unidad investigativa de Noticias Caracol informó que el hombre aceptó un contrato para combatir con la expectativa de sostener a su familia, resultó herido en el frente y decidió rendirse para salvar la vida.

El Ministerio de Relaciones Exteriores informó al medio que recibió 752 solicitudes de asistencia consular de colombianos reclutados por Ucrania o de sus familiares, además de 721 solicitudes relacionadas con reclutados por la Federación de Rusia o sus allegados.

Barrios llegó a Rusia hace menos de tres meses. Antes trabajaba como repartidor en Bogotá y, según relató, aceptó una convocatoria que vio en internet: “Yo acepté el contrato y yo pues lo acepté, pues quería sacar adelante a mi familia y todo”.

El testimonio de Carlos Andrés Barrios, un colombiano que desertó del ejército ruso y se entregó a tropas de Ucrania, expone un esquema de reclutamiento que, según datos oficiales, involucra a centenares de connacionales - créditocaptura de pantalla Noticias Caracol

Afirmó que firmó un contrato con la Federación Rusa, recibió un entrenamiento de pocos días y fue enviado a la primera línea de combate. Sobre ese proceso, dijo: “Después de eso, nos llevan a la Federación de Rusia, ya a firmar contrato. Ya después de firmar contrato, nos mandan a uno a entrenar”.

El relato de la rendición

Barrios resultó herido y, hace menos de una semana, optó por entregarse ante soldados ucranianos. “Yo me entregué, yo le dije: ‘No, nada, nada... Yo me le entrego’. Yo me le entregué, lancé el brazo, me les entregué a ellos. Y yo le dije: ‘No, paz, paz, paz, ya’”, relató.

“Era como un infierno en ese túnel”

El colombiano contó que viajó junto a otros compatriotas y que, tras el entrenamiento, el grupo fue dividido. “Nosotros ocho colombianos fuimos a la base de entrenamiento y después nos separaron cuatro pa aquí, cuatro pa otro lado”, dijo.

Según su testimonio, cuatro de ellos fueron enviados a un túnel, donde las condiciones se agravaron: “De esos cuatro colombianos que nos separaron nos mandaron pa un túnel. Después del entrenamiento, duré prácticamente, era como un infierno en ese túnel”.

Barrios describió la presencia de muertos, personas desmayadas y la falta de asistencia. “Había gente muerta, gente que se desmayaba, no se le para ni cuidados, ni sentir. O sea, los dejaban morir. Me ponían a cavar, a cavar, no nos daban ni agua panela, nada caliente”, afirmó.

Familiares de colombianos exigen respuestas

El fenómeno también afecta a familiares de colombianos que viajaron a combatir. El viernes 14 de agosto, un grupo se reunió frente a la embajada de Rusia en Bogotá para pedir información sobre hijos, esposos y hermanos.

“Hoy estamos acá con los rusos, y ellos no dan ninguna respuesta concreta, lo que dan es pañitos de agua tibia”, afirmó uno de los asistentes. Una madre de un colombiano reclutado agregó: “Y lo que pedimos es ayuda”.

Un funcionario de la embajada de Rusia en Bogotá negó que la representación diplomática intervenga en esos procesos: “La embajada de Rusia, siendo una misión diplomática, nunca ha realizado ni realiza ningún tipo de gestión relacionada con la prestación de servicio militar en las filas de las Fuerzas Armadas de Rusia por los extranjeros”.

Otra madre denunció que tampoco recibió respuestas de organismos colombianos: “Ni Ministerio de Relaciones Exteriores, ni Defensoría del Pueblo, ni Cancillería, nadie me ha respondido por nada, ni Fiscalía”.

“Nosotros ya no queremos más que más jóvenes se vayan como lo que está pasando con nuestros hijos”, sostuvo.

Las 1.473 solicitudes de asistencia consular registradas por la Cancillería reflejan que el reclutamiento de colombianos alcanza a ambos bandos de la guerra y que sus consecuencias también recaen sobre las familias que buscan información desde Colombia.