La inflación en Venezuela afecta enormemente a los ahorros de los venezolanos. Foto: EFE

Nadie quiere al bolívar. Con la peor inflación del planeta -que supera el 500% interanual- y una moneda que se devalúa cada día, en Venezuela se ha abierto un debate sobre qué hacer con el signo monetario que lleva el apellido del Libertador.

En medio de esa discusión, donde se levantan voces que abogan por la dolarización, el Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio, miembro de la patronal Fedecámaras) plantea al gobierno interino de Delcy Rodríguez adoptar un modelo bimonetario a imagen y semejanza del aplicado en el Perú.

El presidente de Consecomercio, José Gregorio Rodríguez, destacó que Perú construyó una “ruta de confianza” basada en la recuperación de sus instituciones, lo que le ha permitido levantar una economía sólida donde circulan libremente el sol y el dólar, sin sufrir por su crónica inestabilidad política.

“Despenalizar el uso del dólar puede servir para apalancar la capacidad de crédito del país”, aseguró el vocero gremial, tras subrayar que la cartera crediticia equivale al 3% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras en la región el promedio se ubica alrededor del 50%. “La cartera total de la banca venezolana la tiene una sucursal de un banco colombiano”, acotó.

Un hombre pasa frente a una tienda con un cartel que dice

Venezuela pasó de tener un férreo control de cambios, fuente de milmillonarios escándalos de corrupción, a una especie de dolarización de facto. El representante de los comerciantes propone “formalizar” la convivencia del bolívar y el dólar, terminando de eliminar las restricciones que imponen las leyes aprobadas por el régimen chavista.

Rodríguez enfatiza la importancia de establecer “un sistema transparente, estable, que genere confianza” y explote la capacidad productiva de los dólares que están dentro de la economía nacional.

“¿Qué haces con tener bancarizados y represados más de mil 500 millones de dólares que no apalancan ningún desarrollo?”, cuestionó el portavoz de Consecomercio, que agregó que en “el ecosistema de la ciudadanía”, por medio de remesas, intermediaciones y negociaciones, el monto asciende a 5 mil millones de dólares.

A favor

Coincidiendo con Consecomercio, la Academia Nacional de Ciencias Económicas (ANCE) emitió un comunicado en el que apoya “la adopción plena y formal de un régimen multimoneda o bimonetario, en el contexto de un programa integral de reformas institucionales”.

Opinan que “esta alternativa preserva el margen de maniobra necesario para reaccionar ante fluctuaciones petroleras y diversificar la oferta exportable del país, combinando la disciplina antiinflacionaria con la flexibilidad requerida para el crecimiento económico sostenible”.

Una clienta paga su compra con billetes de dólares estadounidenses en un mercado de frutas y verduras al aire libre en Caracas, Venezuela, el 10 de febrero de 2023. REUTERS/Gaby Oraa

Para asumir este modelo, subrayan, debe avanzarse con el saneamiento de las cuentas fiscales, el rescate institucional y de la autonomía del Banco Central de Venezuela, y una política cambiaria competitiva y de anclaje creíble.

También demandan “gestionar el apoyo de programas de asistencia financiera multilaterales para reponer las reservas internacionales operativas, asegurar liquidez externa y apoyar transitoriamente la gestión fiscal”.

Marcando distancia con respecto a la tesis de la dolarización, la Academia observa que “la sociedad venezolana enfrenta la necesidad impostergable de modificar el caótico régimen monetario y cambiario que hoy prevalece, pero la decisión no puede estar influenciada solo por consolideraciones referidas a los problemas y las urgencias que nos aquejan en el corto plazo”.