París, 14 sep (EFE).- El juicio contra el yihadista francés Othman Garrido, de 32 años, comenzó este lunes en París por su presunta participación en la ejecución por decapitación de dos prisioneros iraníes en Siria en 2015 y por la supuesta decapitación de un tercer hombre no identificado.

Garrido, originario de Montpellier (sur), está acusado de asesinatos en banda organizada en relación con una empresa terrorista por su participación en la ejecución de los dos iraníes, un delito que puede ser castigado con cadena perpetua. También afronta cargos de asesinato en relación con una empresa terrorista por la supuesta decapitación del tercer hombre.

Según la investigación judicial, los dos prisioneros fueron ejecutados el 13 de septiembre de 2015 en Al-Qaryatayn, en Siria. Garrido no está acusado de haberlos decapitado personalmente, sino de haber participado en la ejecución junto a otros combatientes del grupo terrorista autodenominado Estado Islámico (EI).

La acusación identificó como verdugos a dos yihadistas franceses, Yacine Rettoun y Oumar Diaw, ambos considerados muertos. Fotografías recuperadas del teléfono de la esposa de Garrido y otras pruebas obtenidas mediante cooperación internacional permitieron establecer, según la acusación, la presencia de Garrido en el lugar.

Garrido negó inicialmente haber asistido a la ejecución, pero posteriormente reconoció haber estado presente, según la acusación.

La segunda acusación se basa en una única fotografía en la que aparece un hombre cuyo rostro está parcialmente cubierto y que, según los investigadores, podría ser Garrido junto a una cabeza decapitada, pero el acusado niega ser el hombre de la imagen.

Su abogado, Antoine Ory, avanzó que cuestionará la solidez de esta prueba y señalará que se desconocen la fecha y el lugar de la fotografía, así como la identidad del hombre que aparece en ella.

Garrido viajó a Siria a comienzos de 2013, cuando tenía 18 años, junto a sus padres y dos hermanos. En 2017 fue condenado en rebeldía a 15 años de prisión por asociación con una organización terrorista.

Fue detenido en julio de 2020 por las autoridades turcas en la frontera con Siria y posteriormente expulsado a Francia, lo que permitió celebrar este nuevo juicio en su presencia.

Garrido es uno de los pocos combatientes franceses del EI aún vivos que han sido llevados ante un tribunal por su participación en ejecuciones públicas en Siria. Tyler Vilus, otro yihadista francés, fue condenado a cadena perpetua en 2021 por su participación en la ejecución de dos prisioneros en Siria.

El juicio de Garrido se celebra ante un tribunal penal especial de París y está previsto que se prolongue durante varias semanas. EFE