Kevin Warsh, chairman de la Fed, con Donald Trump. ¿Se viene un aumento de tasas? 
REUTERS/Evelyn Hockstein//File Photo

Empieza una semana complicada, con la Inteligencia Artificial (IA) y el petróleo en el centro de la escena. Se descuenta que entre miércoles y jueves la reserva Federal decidirá una suba de tasas de interés que va a afectar al mundo y a la economía de Estados Unidos. Los bonos soberanos de Europa, EE.UU. y Japón seguirán siendo el centro de la atención de los inversores en un mundo que se quedó sin refugios.

La Argentina atravesó la semana pasada sin que el escenario internacional la afectara. Por el contrario, el riesgo país bajó 11 puntos básicos y las acciones tuvieron ruedas convincentes. Por eso, el panorama de las consultoras locales es distinto al del mundo.

Por caso, EconViews, que dirige Miguel Kiguel, señala que “por ahora, el Gobierno mantiene una imagen relativamente aceptable a pesar del deterioro reciente, pero enfrenta desafíos importantes en cuatro frentes. El primero es llegar a mitad del año que viene con más reservas y con el programa financiero relativamente despejado, para atravesar la volatilidad electoral con menos riesgos. Con el antecedente de 2025 todavía fresco, el Gobierno logró avances importantes, llevando las reservas netas a cerca de USD 10 mil millones y las líquidas a USD 28 mil millones, una posición mucho más sólida que la del año pasado. La pregunta es si podrá sostener el ritmo de acumulación, considerando que choca con el objetivo de mantener al dólar planchado. Septiembre ya muestra esa tensión, con el promedio de compras diarias más bajo del año, de apenas USD 14 millones. Probablemente haya espacio para sumar más reservas si se recomponen los flujos financieros y con los commodities volando (la soja subió 11% en el último mes). Pero sería prudente no dormirse en los laureles y aprovechar para comprar todos los dólares que se pueda”.

El riesgo sería quedar atrapados en un círculo en el que más ajuste genere menos actividad, menos recaudación y la necesidad de seguir ajustando

EconViews

La consultora agrega que “el segundo desafío es reactivar la economía. Con una actividad algo más pujante debería alcanzar para que las encuestas le den mejor a Milei y para transitar un 2027 más tranquilo. Esta semana supimos que la industria y la construcción se hundieron 5% y 4.6% mensual en julio, que el empleo registrado volvió a caer y que el crédito sigue estancado. Todas señales de una economía débil, que crecerá, en el mejor de los casos, alrededor de 2% este año. El Gobierno parece haber tomado nota y dio cierto giro pragmático con los créditos en dólares y los hipotecarios, además de deslizar la idea de subir el salario mínimo en los convenios colectivos”.

El informe indica que el tercer desafío “será sostener el equilibrio fiscal. El déficit cero viene jaqueado por la desaceleración del crecimiento y la caída de la recaudación, aunque un leve rojo fiscal no nos parecería un problema grave. El riesgo sería quedar atrapados en un círculo en el que más ajuste genere menos actividad, menos recaudación y la necesidad de seguir ajustando. Por eso también será clave que repunte la economía fuera de los sectores vinculados al RIGI, que son los que más aportan a la recaudación”.

Por último, destaca que “el cuarto desafío es seguir bajando la inflación, probablemente el objetivo al que Milei le asigna mayor prioridad. El Gobierno ha demostrado que, cuando tuvo que elegir entre desinflación y reactivación, siempre priorizó la primera. No está claro que ese camino sea el más efectivo en términos electorales, pero es una premisa importante para pensar 2027. Puede implicar tasas más altas ante episodios de tensión cambiaria y seguir intentando sostener un tipo de cambio fuerte. Nuestro escenario base es que la inflación continuará bajando en los próximos meses y probablemente vuelva a acelerarse con la turbulencia electoral, aunque el proceso seguirá siendo gradual”.

Seguir bajando la inflación es una meta oficial
(Imagen Ilustrativa Infobae)

Petróleo y contexto global

FMyA, de Fernando Marull, advierte que “el contexto global empeoró por la suba del petróleo, la presión inflacionaria y el aumento de la tasas de interés. El mercado está descontando con 70% de chance que la Reserva Federal subirá la tasa a 4% esta semana. Pero el contexto para la Argentina no fue malo: ahora que exporta petróleo a USD 105 el barril, los precios agrícolas se sostienen, a USD 480 para la soja y Brasil está en modo rebote, con expectativas de que el 4 de octubre Bolsonaro va a tener chances de ganar. Si Lula sale primero cómodo, el mercado va a devolver algo del rebote. En cualquier caso, la economía brasilera sigue bien”.

Sobre el mercado local, indica que “salieron datos mixtos: actividad de julio peor a lo esperado y agosto, flojo, pero podría estar estable por el rebote estadístico. En el tercer trimestre podríamos tener el título de recesión técnica (dos trimestres consecutivos a la baja). Esto a pesar de que en agosto bajó la inflación a 1,7% y los salarios ya llevan cuatro meses rebotando. Hay cautela en el consumidor. En septiembre, el BCRA viene comprando menos dólares y el Gobierno sigue contendiendo el tipo de cambio levemente encima de $1.510. Hay más liquidez y tasas estables (2%), y la inflación que seguiría bajando (0,4% semanal y 1,6% en el mes). Para adelante vemos mayor movimiento en actividad, por baja de inflación y algunas señales positivas de Construcción, como analizamos. En 2026 el PBI terminará 2%, muy mediocre, con inflación que seguirá bajando (29%) y dólar en torno a la tasa de interés (diciembre arriba de $1.600)”.

Sobre la plaza financiera el informe observa que “el mundo pesos está muy arbitrado. Con tasas de LECAP en torno a 2% efectivo mensual, y los Bonos CER cortos en 4% anual. El dólar tranquilo, la mayor liquidez y la baja de inflación, ayudaron a la curva de pesos. En septiembre volvieron las emisiones de bonos de petroleras y se viene el debut de la provincia de San Juan. Lo mejor se vio en acciones, que siguieron rebotando de la mano del petróleo y también de bancos, reflejo de que el mercado sigue optimista en la Argentina”. Y destaca que en política “el Gobierno está más activo y recuperando agenda. Se viene el Presupuesto 2027, las negociaciones con las partidas y la gran apuesta, eliminar las PASO. Si aprueba, será una señal de poder del Gobierno y un problema para la oposición”.

La industria, de capa caída

La consultora 1816 advierte que “los datos de industria y construcción de julio (caídas mensuales de 5 y 4,6%) consolidaron una idea ya muy difundida: los sectores intensivos en mano de obra están teniendo un desempeño pobre (la industria tuvo su menor nivel de actividad desde junio 2024 y la construcción desde marzo 2025). Esa dinámica quizás explique porque el riesgo país rebotó de la zona de 400 a 500 puntos básicos pese al rally de la soja y el petróleo. El REM refleja el cambio de expectativas: mientras las proyecciones de superávit comercial 2026 subieron de USD 11.000 millones en diciembre a USD 25.000 millones actualmente, las expectativas de crecimiento 2026 del PBI bajaron de 3,5% a 2,1 por ciento”.

Hoy Milei luce competitivo para 2027, pero los inversores parecen tener dudas acerca de cómo se verán las cosas de acá a un año si el mercado laboral no mejora

1816

Según la consultora, “hoy Milei luce competitivo para 2027, pero los inversores parecen tener dudas acerca de cómo se verán las cosas de acá a un año si el mercado laboral no mejora (y por eso crecen las forwards 2027-2028). El Gobierno parece admitir que es necesario estimular un poco la demanda agregada (inyección de Pesos el 19 de agosto, flexibilización de créditos en dólares, impulso a préstamos hipotecarios). El BCRA estima que quedaban por liquidarse USD 4.400 mm de ONs y títulos provinciales emitidos hasta fin de agosto, mientras que septiembre ya tuvo colocaciones (YPF fue récord) ¿Quién demanda? Principalmente minoristas, pero los corporativos aprovechan para girar montos inéditos de dividendos: USD 3.700 millones entre enero y agosto, más del doble de lo que se giraba con Macri, lo que sugiere que (implícitamente) se están girando utilidades viejas, retenidas por el cepo (es decir, ahora se gira un porcentaje mucho más alto de las ganancias habilitadas).

Los bonos del Tesoro

La consultora F2 de Andrés Reschini se concentró en el escenario internacional y señaló que “los rendimientos de bonos del Tesoro de Estados Unidos (UST) continuaron escalando y se situaron en 4,97% para 10 años. El crudo retrocedió en la última sesión, pero el petróleo WTI se mantiene en la zona de USD 100 acumulando un alza del 20% en 30 días. La inflación (CPI) de agosto para arrojó una lectura del 0,4% mensual para el headline, apenas por encima del 0,38% esperado, mientras que la core (sin energía ni alimentos) se elevó 0,3% contra el 0,22% esperado y el mercado prácticamente da por descontado un alza de 25 puntos básicos de las tasas por parte de la Reserva Federal”.

A traffic light stands in front of scaffolding surrounding 1 Wall Street near the New York Stock Exchange (NYSE) in New York, U.S., on Friday, Aug. 24, 2018. U.S. stocks rose, while the dollar deepened losses and Treasuries turned higher after the Federal Reserve chair signaled the central bank has no intention of accelerating the pace of rate hikes.

Ante ese escenario, señala, la deuda de emergentes acentuó su caída en la última semana, algo que no sucedió con la deuda local en moneda extranjera que mostró un desempeño en sentido contrario y el Riesgo País cerró en torno a 485 puntos, registrando una mejora de 11 puntos en la semana”. Y sobre la licitación del Tesoro opina que “no tuvo que esforzarse demasiado para conseguir renovar los próximos vencimientos. De todos modos, el plazo promedio de la colocación fue de 131 días algo que estaba contemplado en la estrategia habida cuenta de los instrumentos ofrecidos. El 80,2% estuvo concentrado en tasa fija y TAMAR mientras que el 11,7% fue a las 4 letras dollar linked ofrecidas y el 8,2% al CER. Tal como esperábamos no intentó modificar el statu quo de calma cambiaria y tasas estables y apenas habría tenido un efecto contractivo de $281.000 millones. Una señal de que el Gobierno se siente cómodo con este nivel de tipo de cambio y tasa”.

El informe de Adcap Grupo financiero realizado por Federico Filippini, Javier Casabal y Valentín Gómez García analiza la inflación y señala: “estamos revisando nuestra proyección de inflación para septiembre al 1,8% mensual. La principal conclusión es que la inflación volvió a un ritmo mensual inferior al 2%, pero ahora la prueba pasa del nivel del dato a su persistencia”. Los analistas observan que “la reacción del mercado se mantuvo sin cambios, aunque se observaron algunos movimientos relativos entre las curvas. La curva de tasa fija se debilitó levemente, pero continúa, en términos generales, en terreno positivo. En el segmento CER, la curva ganó algo de fortaleza tanto en el tramo corto como en el largo, con algunos bonos que venían operando levemente en terreno negativo regresando a terreno positivo. Los breakevens también se mantuvieron sin cambios”.

Además, AdCap relaciona la inflación con los bonos más convenientes para inversores. “El dato de inflación de agosto mejora la relación riesgo-retorno de algunos bonos a tasa fija en el corto plazo, particularmente si el mercado comienza a incorporar cada vez más un régimen de inflación inferior al 2%. Junto con las expectativas de un peso más estable, esto podría abrir una ventana para extender duración en las carteras en pesos. De cara a la próxima licitación, también vemos valor potencial en intentar capturar rendimiento con LECAP. Dentro de los bonos TAMAR y duales, el dual TAMAR/dollar linked continúa siendo el bono menos volátil de la curva y ha seguido mostrando un mejor desempeño durante episodios de suba del tipo de cambio oficial, reforzando su valor como cobertura para el período electoral. Con apenas 0,7 puntos porcentuales de diferencia de spread”.

Trump y el debate por la IA

FOTO DE ARCHIVO: Las letras AI (Inteligencia Artificial) y una mano robótica aparecen sobre la placa base de un ordenador en esta ilustración creada el 23 de junio de 2023. REUTERS/Dado Ruvic/Ilustración/Foto de archivo

Anoche, en el mercado overnite, los números no auguraban un buen comienzo de la semana. El debate entre los CEO de Anthropic y Open AI, principales jugadores del sector de Inteligencia Artificial y Donald Trump, trajo tensión al mercado. Los empresarios aconsejan desacelerar el avance de la Inteligencia Artificial porque “podría acabar con la humanidad”, refiriéndose al uso que podría hacer el terrorismo de este instrumento. En cambio, el presidente de Estados Unidos insiste en que Estados Unidos mantenga su liderazgo sobre China porque “quien gane la Inteligencia Artificial, gana todo”.

Anoche, el Nasdaq de las acciones tecnológicas operaba 1% abajo y el S&P 500 perdía 0,50%. El petróleo alcanzaba USD 108 al subir más de 3% en una tendencia que se iba acelerando.

Trump, preocupado porque el precio del Diesel alcanzó el récord histórico de más de USD 6 por galón, le pidió al primer mandatario ucraniano que deje de atacar las refinerías rusas porque afecta a Estados Unidos. El diésel es el gran impulsor de la inflación, porque no hay nada que se mueva en el mundo si no es alimentado por el diésel. Barcos y camiones son los grandes consumidores.

Nada indicaba que este panorama mejore y se esperaba otra rueda negativa en el mundo que descuenta para el miércoles, cuando se reúne el Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal, una suba de las tasas de interés a 4% que se transformará en más inflación, caída del salario real y menor consumo.