Para envasar las ciruelas y que duren todo el año sólo hace falta unos pocos ingredientes.
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El fin del verano deja una abundancia de frutas y verduras que se disfrutan tanto en los últimos días del estío como en invierno. Pero no tiene sentido si no se pueden conservar adecuadamente. En el congelador se puede reservar gran cantidad de comida cortada o tuppers con recetas, pero no todo tiene por qué ser así, sobre todo si buscamos algo de variedad. No hay por qué tirar comida. El aprovechamiento de los árboles frutales deja un sabor de boca más agradable en los meses de frío.

Mermeladas, purés con calabacines que se pueden conservar, salsa de tomate, postres con calabazas, frutas en conserva... las opciones son infinitas con la pasteurización doméstica.

Uno de los procesos más difundidos de este método aplicado a las ciruelas viene del canal de YouTube Mi cocina Tanja, donde se muestra paso a paso cómo envasar ciruelas enteras para que se mantengan jugosas varios meses después de la cosecha.

El proceso para conservar ciruelas requiere solo agua, azúcar y zumo de limón

El proceso comienza con el lavado de las ciruelas, que luego se cortan por la mitad para retirar el carozo. La fruta se distribuye en frascos previamente lavados, sin llenarlos hasta el borde, para dejar espacio suficiente antes del cierre.

Los ingredientes son sencillos:  ciruelas,  zumo de limón, azúcar y agua. (Imagen Ilustrativa Infobae)

A cada frasco se agrega una cucharada de jugo de limón. Según se explica en el video, quien incorpora este ingrediente puede prescindir del azúcar, aunque también es posible sumarla a gusto. Si no se usa jugo de limón, la receta indica añadir dos cucharadas de azúcar por frasco. La combinación de acidez y dulzor cumple una función de seguridad alimentaria. El botulismo no se desarrolla en un ambiente ácido o azucarado.

Después de incorporar los condimentos, se vierte agua fría hasta cubrir por completo las ciruelas. Se limpia el borde superior del frasco y se cierra con una tapa nueva y limpia, un detalle que la receptora del canal remarca como necesario para lograr un sellado correcto.

La desinfección de los botes de ciruelas y el almacenamiento

El resultado final permite disponer de una reserva de ciruelas lista para consumirse sola, en postres o como acompañamiento. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los frascos cerrados se colocan dentro de una olla profunda, sobre un paño ubicado en el fondo, y se cubren con agua fría hasta la altura de las tapas. Una vez que el agua rompe el hervor, comienza el proceso de pasteurización, que se extiende durante 20 minutos a una temperatura aproximada de 70 grados.

Cumplido ese lapso, los frascos deben enfriarse de forma gradual dentro de la misma agua. La señal de que el sellado fue exitoso es que la parte central de la tapa quede hundida. El paso final consiste en almacenar los frascos en un lugar oscuro, donde la fruta permanece apta para el consumo durante los meses siguientes.

La duración de las ciruelas conservadas con este método depende en gran medida de las condiciones de almacenamiento. Distintos relevamientos sobre la técnica señalan que, tratadas con azúcar, limón y agua, se mantienen jugosas y aptas para el consumo durante varios meses, siempre que el sellado de la tapa se haya realizado sin fallas. Normalmente, el margen de tiempo para su consumo es un año, aunque si el frasco está mal cerrado, aparece líquido en la tapa o señales de que el contenido está mal, lo mejor es tirarlo.