Para festejar la llegada de la primavera con un picnic especial hay una opción muy atractiva: el sándwich cubano. Se prepara fácil, es riquísimo y muy fresco. Sus principales ingredientes son carne de cerdo, jamón y queso, pero admite variantes.
En cuanto a la historia del sándwich cubano hay versiones distintas. Algunos aseguran que efectivamente nació en la isla caribeña, pero otros dicen que en realidad empezó a hacerse en el Estado de La Florida, Estados Unidos, más precisamente en Miami y Tampa. Sea cual fuere su origen, ahora es muy popular en todo el caribe y cada vez tiene más fanáticos.
Se trata de una preparación contundente que combina cerdo asado, jamón, queso, mostaza y pepinillos en un pan que se aplasta y se sirve dorado y crocante. La versatilidad de este sándwich permite agregar alguna salsa o ingrediente favorito.
A simple vista puede asemejarse a un tradicional sándwich de jamón y queso, pero dista mucho de serlo, ya que cuenta con el aporte del cerdo, que es una base intensa y jugosa. Además, hace que quien lo come quede satisfecho como si hubiera almorzado.
En el sándwich cubano también se destaca el queso, que suma cremosidad, el toque ácido de la mostaza y el contraste crocante de los pepinillos frescos. Todos los ingredientes se integran cuando el pan se cocina bajo presión.
Cómo preparar el sandwich cubano
Para prepararlo en casa lo ideal es conseguir un pan tipo baguette blando o un pan de miga de corte grueso, siempre que tenga la estructura suficiente para aguantar el relleno contundente y la presión que recibirá durante la cocción.
Todo comienza con la preparación del cerdo. Para hacer cuatro sandwiches y festejar el día de la primavera de una manera especial, serán necesarios unos 450 gramos de lomo o solomillo de cerdo. La carne debe marinarse durante varias horas en una mezcla que contenga jugo de naranja (180 mililitros), el líquido de los pepinillos, dos cucharadas de jugo de limón, un poco de azúcar, orégano seco y aceite de oliva.

Los expertos aconsejan dejar el cerdo unas ocho horas en la heladera para que absorba bien todos los sabores de esa salsa. Atención con un dato: hay que sacarlo media hora antes de cocinarlo para que pierda parte del frío.
Lo que sigue es sellar la carne en una sartén bien caliente con una cucharada de aceite, dándola vuelta para que quede dorada de los dos lados. Luego, se lleva al horno preclaentado a 200 grados para finalizar la cocción. Se la deja reposar unos 15 minutos y se la corta en láminas finas.
Por otro lado, se unta la parte exterior del pan con manteca blanca y una pequeña cantidad de miel. La mostaza hay que ponerla sobre la parte de adentro, para que aporte su acidez y un poco de picante al resto de los ingredientes. Hecho esto, se agregan primero las fetas de queso, luego los pepinillos, el jamón y el cerdo asado. Antes de cerrarlo, se suman otras láminas de queso. No hay problema en sumar el aderezo que se prefiera.
Lo ideal para aplastar bien la preparación es ponerlo en una sandwichera o prensa para paninis. Si no se dispone de estos elementos, puede usarse una sartén o una plancha y colocarle algo pesado encima. El pan se irá comprimiendo de manera uniforme y el queso, al derretirse, hará que todos los componentes se integren.
En menos de diez minutos el sandwich quedará bien dorado y crujiente, con el queso fundido en el interior. Sólo resta cortarlo al medio y disfrutar de su intenso sabor en una primavera especial. Con el sandwich cubano, el picnic sube de nivel y se transforma en algo muy original y exquisito.



