La ciudad de Phoenix vivió este miércoles 2 de septiembre una combinación poco habitual: lluvia ligera durante la madrugada y temperaturas que treparon hasta los 40°C. El termómetro se mantuvo alto desde temprano, con una mínima de 29°C y una máxima prevista de 40°C, mientras que la sensación térmica llegó a rozar los 39°C.
El cielo permaneció prácticamente despejado, sin presencia de nubes significativas, y la humedad relativa alcanzó el 31%, generando un ambiente pesado. El viento sopló desde el oeste sudoeste a 7 km/h, con ráfagas de hasta 8 km/h, lo que aportó algo de alivio pero no logró disipar el calor.
Cómo impactó el clima en la rutina diaria
Las lluvias ligeras no lograron refrescar el ambiente y, por el contrario, la combinación de altas temperaturas y humedad potenció la sensación de bochorno en la ciudad. Este escenario complicó las actividades al aire libre y aumentó la demanda de sistemas de refrigeración en hogares y comercios.
El tránsito se vio afectado en algunos sectores por el pavimento húmedo durante las primeras horas, aunque no se reportaron incidentes graves. La presión atmosférica se mantuvo en 1011 hPa, dentro de los valores habituales para la región.
Un dato llamativo: calor extremo pese a la lluvia
A pesar de las precipitaciones, Phoenix registró una de las jornadas más calurosas de la semana, con una máxima de 40°C y una sensación térmica apenas inferior. El contraste entre la lluvia y el calor intenso llamó la atención de los residentes, acostumbrados a días secos en esta época del año.
Consejos prácticos para enfrentar el día
Ante estas condiciones, se recomienda:
- Limitar la exposición al sol, especialmente en las horas centrales del día
- Mantenerse hidratado y consumir agua en forma regular
- Utilizar ropa liviana y de colores claros
- Evitar actividades físicas intensas al aire libre
- Prestar atención a niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas
El calor y la humedad pueden generar malestares, por lo que es clave tomar precauciones para evitar golpes de calor y deshidratación.


