La pasta es una comida que permite cambiar por completo el plato simplemente modificando la salsa. Aunque el tomate, el pesto o la crema suelen estar entre las opciones habituales, la zanahoria también puede convertirse en la base de una salsa cremosa, suave y muy fácil de preparar.
La receta necesita apenas 30 minutos en total: 10 de preparación y 20 de cocción. Además, puede servir para aprovechar aquellas zanahorias que llevan varios días en la heladera antes de que se echen a perder.
¿Qué necesitás?
- 200 gramos de pasta
- 3 zanahorias
- ½ cebolla
- 1 diente de ajo
- 50 ml de agua o caldo de verduras
- 125 ml de leche o bebida vegetal
- 30 gramos de queso rallado
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de pimienta negra
- 1 cucharadita de nuez moscada
- Aceite de oliva
El paso a paso
- Cortar la cebolla y picar el diente de ajo. Calentar un chorrito de aceite de oliva en una sartén y cocinar ambos ingredientes a fuego medio hasta que estén blandos.
- Cortar las zanahorias en rodajas, incorporarlas a la sartén y condimentar con sal y pimienta. Cocinar durante unos minutos.
- Agregar los 50 ml de agua o caldo de verduras, tapar la sartén y cocinar a fuego bajo durante aproximadamente 12 minutos, hasta que las zanahorias estén bien tiernas.
- Mientras se cocinan las verduras, preparar los 200 gramos de pasta siguiendo las indicaciones del paquete. Antes de escurrirla, reservar aproximadamente media taza del agua de cocción.
- Pasar la zanahoria, la cebolla y el ajo cocidos a una licuadora o procesadora. Incorporar el queso rallado, la leche o bebida vegetal y la nuez moscada.
- Procesar hasta conseguir una salsa lisa, cremosa y sin grumos. Si queda demasiado espesa, se puede ajustar su consistencia con una pequeña cantidad del agua reservada de la pasta.
- Volver a colocar la pasta en la olla, incorporar la salsa de zanahoria y agregar un par de cucharadas del agua de cocción. Mezclar hasta que la crema cubra bien toda la pasta.
- Servir inmediatamente y terminar, si se desea, con pimienta negra recién molida y un chorrito de aceite de oliva.

Una de las características de esta receta es la textura que adquiere la zanahoria después de cocinarla y procesarla. Al combinarla con el queso y la leche se obtiene una crema suave que se adhiere fácilmente a la pasta.
También es importante reservar parte del agua de cocción de la pasta. Su contenido de almidón ayuda a integrar la salsa y ajustar la consistencia en el momento de mezclar todos los ingredientes.
De esta manera, en apenas 30 minutos se consigue una alternativa económica y diferente para incorporar la zanahoria a un plato de pasta.




