El turrón de dulce de leche es uno de esos postres clásicos que nunca pasan de moda. Con apenas tres ingredientes y unos minutos de preparación, se puede lograr una receta cremosa, rendidora y perfecta para compartir en familia o llevar a una reunión.

Lo mejor de esta versión es que no necesita horno. La mezcla se arma en un molde, se lleva a la heladera y, después de dos horas, queda lista para cortar en cuadrados y disfrutar.

Ingredientes para hacer turrón de dulce de leche

  • 1 lata de leche condensada
  • 1 paquete de galletitas de agua
  • Dulce de leche repostero, a gusto

Cómo hacer turrón de dulce de leche en 5 pasos

  1. Triturar las galletitas hasta obtener una textura similar al pan rallado. Podés hacerlo con procesadora o colocarlas en una bolsa y aplastarlas con un palo de amasar.
  2. Mezclar con la leche condensada en un bowl hasta formar una pasta homogénea y bien integrada.
  3. Forrar un molde rectangular con papel film y volcar la preparación. Alisá la superficie con una espátula o el dorso de una cuchara.
  4. Agregar el dulce de leche repostero haciendo pequeños surcos sobre la superficie y rellenándolos para darle más sabor y una mejor presentación.
  5. Llevar a la heladera durante al menos 2 horas, hasta que el turrón esté firme y pueda cortarse fácilmente.
Receta muy sencilla de turrón de dulce de leche (Imagen creada con IA).
Receta muy sencilla de turrón de dulce de leche (Imagen creada con IA).

El secreto para que quede bien cremoso

La clave de esta receta está en utilizar dulce de leche repostero, ya que tiene una consistencia más firme y no se desparrama al cortar el postre. Además, conviene triturar muy bien las galletitas para que la base quede compacta y uniforme.

Si querés darle un toque diferente, también podés sumar coco rallado, maní picado, almendras o chips de chocolate antes de llevarlo a la heladera.

Cuánto dura y cómo conservarlo

Una vez listo, el turrón de dulce de leche puede conservarse entre 4 y 5 días en la heladera dentro de un recipiente hermético. Lo ideal es servirlo frío, ya que mantiene mejor su textura y resulta más fácil de cortar en porciones parejas.