Gran parte de las bolsas del mundo cerró operaciones una vez se conoció que el World Trade Center de Estados Unidos había sido víctima de un atentado terrorista. La Bolsa de Nueva York declaró cuatro días hábiles de luto y solo reabrió el 17 de septiembre de 2001 para ver cómo se desplomaban las acciones, sobre todo de aerolíneas, aseguradoras y empresas turísticas.