
El acceso a una vivienda propia exige esfuerzos muy distintos según el país. En Colombia, la distancia entre los ingresos de los trabajadores y el precio de los inmuebles hace que reunir el dinero para comenzar una compra represente un reto mayor que en otras economías de América Latina.
Un estudio de BestBrokers ubicó al país en el último lugar de una comparación regional sobre el tiempo de ingresos necesario para cubrir una cuota inicial. El ejercicio tomó como referencia el 20% del valor promedio de una vivienda y lo contrastó con los ingresos brutos mensuales de los trabajadores. De acuerdo con el análisis, en Colombia ese monto equivale a 57 meses de ingresos completos. Es decir, cuatro años y nueve meses si una persona pudiera destinar todo lo que recibe antes de impuestos únicamente a reunir la cuota inicial.

La cifra ayuda a dimensionar la brecha entre el costo de los inmuebles y los ingresos de los hogares. Sin embargo, no representa el tiempo real que necesitaría un comprador para ahorrar, pues parte de un escenario teórico.
Para establecer la clasificación, BestBrokers comparó los precios promedio de las viviendas con los ingresos brutos de trabajadores de distintos países. A partir de esa relación determinó cuántos meses de ingresos representarían una cuota inicial equivalente al 20% del precio de una vivienda de tamaño medio.
El resultado muestra diferencias importantes dentro de América Latina. Argentina y Panamá encabezan la lista con 32 meses de ingresos cada uno. Chile requiere 33 meses, mientras Brasil aparece con 38 y México con 40. Ecuador registra 44 meses y Perú llega a 53. Colombia ocupa el último puesto de los países latinoamericanos incluidos en la comparación, con 57 meses. La diferencia refleja el mayor esfuerzo para alcanzar el monto inicial.

Para el caso colombiano, el estudio calcula un ingreso bruto mensual promedio de 569 euros, equivalentes a 2.085.954 pesos colombianos. Al mismo tiempo, estima que una vivienda de tamaño medio tiene un precio promedio de 162.032 euros, unos 594.009.312. Con esos valores, la cuota inicial correspondiente al 20% alcanza los 32.406 euros, equivalentes a 118.800.396. Ese es el monto que, bajo los supuestos del estudio, representa 57 meses de ingresos brutos.
El cálculo tiene varias limitaciones que deben tenerse en cuenta. BestBrokers plantea un escenario en el que el 100% de los ingresos brutos se destina a reunir la cuota inicial. Por eso, el indicador no incorpora los gastos que debe cubrir un hogar durante el ahorro.
Entre ellos están los impuestos, la alimentación, el arriendo, las deudas y otros gastos cotidianos. Tampoco se incluyen los intereses asociados a un crédito hipotecario ni otros compromisos financieros. En consecuencia, el tiempo efectivo sería mayor para quien no pueda destinar todo su salario a ese propósito.

El acceso a vivienda propia también está relacionado con las condiciones de cada mercado. Los ingresos disponibles, el valor de los inmuebles, las tasas de interés y las características del sistema inmobiliario influyen en el esfuerzo que debe asumir un comprador para completar la cuota inicial.
Por eso, la comparación no plantea que todos los trabajadores tengan las mismas posibilidades de ahorro ni que el periodo calculado sea una meta alcanzable para cada hogar. Se trata de un indicador construido para comparar el peso relativo del precio de la vivienda frente a los ingresos en distintos países. El estudio parte de una idea que ayuda a entender la magnitud del desafío: mientras en algunos mercados la cuota inicial representa menos años de ingresos, en otros exige varios años bajo un supuesto de ahorro total.
El panorama regional contrasta con otro dato citado en el análisis: entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), la tasa de propietarios de vivienda alcanza 70%. El indicador sirve como referencia comparativa, no como una proyección individual.