El Festival de San Sebastián programó una treintena de películas latinas y reforzó la presencia del cine latinoamericano en esta edición

El rostro del actor Ricardo Darín en el cartel oficial del Festival de San Sebastián no es solo una imagen promocional, es también el anuncio de la destacada presencia del cine latinoamericano en el certamen, que en la edición de este año programa una treintena de películas latinas.

Desde la alfombra roja hasta las salas más pequeñas, los cineastas latinoamericanos dejarán su huella por todos los rincones de la ciudad española de San Sebastián desde el 18 al 26 de septiembre, con películas de tramas y tonalidades muy variadas.

La maternidad es uno de los temas que pisan con fuerza este año, en el que también asoman la violencia de género, la diversidad sexual, la emigración, la pobreza, la intolerancia, las dictaduras, los desaparecidos y el dolor que genera su ausencia.

Alfombra roja

En el apartado de las caras conocidas destaca Darín, que además de estar en el póster que anuncia el festival estará en carne y hueso para presentar Lo dejamos acá, de Hernán Goldfrid.

Ricardo Darín protagoniza el cartel oficial del Festival de San Sebastián ya que presentará 'Lo dejamos acá', de Hernán Goldfrid

Otras estrellas argentinas que brillarán en San Sebastián son la actriz Lali Espósito y el actor Marcelo Subiotto, en la competición oficial con Glaxo; Dolores Fonzi y Mercedes Morán, en la misma competición con Mis muertos tristes; Nahuel Pérez Biscayart en el apartado Horizontes Latinos; y la escritora Mariana Enriquez, que acude para apoyar la adaptación cinematográfica de uno de sus cuentos.

También mostrarán sus últimos trabajos el chileno Pablo Larraín, los mexicanos Diego Luna y Marina de Tavira, el brasileño Gabriel Martins y la costarricense Valentina Maurel, mientras que en el jurado estará Alice Braga.

El efecto Milei en el cine

“El cine argentino está produciendo menos y de menor importe”, afirmó a esta agencia el director del Festival de San Sebastián, José Luis Rebordinos, en línea con las repetidas denuncias de los cineastas argentinos que desde que llegó Javier Milei a la presidencia del país se quejan de los recortes en las partidas al fomento de la producción.

No obstante, “en el festival hay cifras parecidas” a las de otros años, tanto de películas como de artistas argentinos, gracias a “las coproducciones con otros países, especialmente Uruguay, Brasil y México, y a las producciones que se realizan con las plataformas”, aclara.

La edición de San Sebastián reunirá a figuras argentinas como Lali Espósito, Marcelo Subiotto, Dolores Fonzi, Mercedes Morán y Nahuel Pérez Biscayart

Así por ejemplo, Glaxo, del argentino Benjamín Naishtat, es una coproducción con Brasil, mientras que Mis muertos tristes, con Dolores Fonzi y Mercedes Morán, es una coproducción con Chile.

La mirada de las mujeres

Las directoras latinoamericanas aportan este año algunas de las propuestas más interesantes, como las reflexiones sobre la maternidad que hacen la directora costarricense Valentina Maurel en Siempre soy tu animal materno, la chilena Dominga Sotomayor en La Perra y la argentina Alessandra Sanguinetti en La ilusión de un verano sin fin.

La violencia sexual está presente explícita o implícitamente en Chicas tristes de la mexicana Fernanda Tovar; Josephine, de la brasileña-estadounidense Beth de Aráujo, y El deshielo, de la chilena Manuela Martelli.

“Celebro ver cómo las mujeres ganan su espacio en el cine de mi país, a pesar de que el machismo está tan metido dentro de la sociedad”, señaló a esta agencia el mexicano Fernando Eimbcke, que llegará a San Sebastián con Moscas, un delicado retrato del dolor que ya pasó por la Berlinale.

La maternidad ocupa un lugar central en el cine latinoamericano con películas de Valentina Maurel, Dominga Sotomayor (foto) y Alessandra Sanguinetti

La emigración también estará en el festival de la mano de Diego Luna en Ceniza en la boca, la intolerancia hacia la homosexualidad en Narciso, del paraguayo Marcelo Martinessi, y el drama de los desaparecidos en Cinco años, cuatro meses, de los colombianos Esteban Hoyos y Juan Miguel Gelacio.

Bruno Santamaría con Seis meses en el edificio rosa con azul y el brasileño Ricardo Alves Jr. con A Professora de Francés completan la sección a competición Horizontes Latinos, pero no solo ahí se alojará el talento latinoamericano.

También estará en secciones como Zabaltegi, en la que coincidirán María Alché y Benjamín Naishtat, directores de Pedro en el país, con la también argentina Albertina Carri, que mostrará fuera de concurso su performance Cine vivo, un artefacto.

En conjunto, San Sebastián será durante una semana el altavoz del presente del cine latinoamericano, pero también de su futuro, representado por los autores que buscan una oportunidad en WIP Latam, la sección industrial dedicada a impulsar filmes en fase de producción.

Fuente: EFE.

Fotos Europa Press, Netflix y Valery Hache/ AFP.