Ribadumia (Pontevedra), 13 sep (EFE).- Más de un centenar de personas han respaldado este domingo la concentración convocada en Ribadumia (Pontevedra) contra la nueva represa construida en el río Umia y han advertido a la Xunta de Galicia que el río "no se vende".
Bajo el lema 'A saúde do Umia é a nosa saúde', los asistentes se han movilizado en las inmediaciones de la playa fluvial de Cabanelas para exigir a las autoridades que revisen el "insulto" que supone esta represa y que restauren el curso natural del río.
Los ecologistas y los colectivos vecinales denuncian que esta "barrera" fluvial fue construida para abastecer de agua a la isla de A Toxa, concretamente al campo de golf y a los hoteles.
"Si el campo de golf de A Toxa quiere agua, que la pague como la pagamos todos. No se le puede hacer esto al río", han vociferado los asistentes, que han ahondado en que la Xunta dé marcha atrás a unas obras "hechas de espaldas al río y a la gente".
Durante su concentración, han sostenido que las aguas del Río Umia son un recurso hídrico fundamental para todo el Salnés, por lo que su protección "debe ser una prioridad".
"El funcionamiento del río no se debe de alterar y menos aún romper. Queremos un río vivo, un río entero", han subrayado los organizadores de la protesta en su manifiesto.
Esta represa, han denunciado los participantes, supone además una afección ambiental "importante" y un obstáculo "insalvable" para determinados pescados e invertebrados, provocando la muerte de todo el ecosistema fluvial.
A eso han sumado que las aguas posteriores a la represa están asociadas al sistema de explotación de la ría de Arousa y afectan a la productividad del banco marisquero de O Sarrido.
Así, han advertido de que no pararán en la defensa de los intereses naturales del río porque el Umia "no se vende" y han añadido que "ni la codicia, la incompetencia o el descuido y el abandono pueden impedir que el río siga siendo río".
Para acabar con las agresiones al Umia, han sentenciado los manifestantes, "no valen medidas tibias, ni medias tintas" o aliviar el problema de la fauna habilitando un paso "a ver si cuela".
El Umia, ha concluido el manifiesto, "no puede tener más barreras", sino que debe tener un curso libre y poder así "recuperar su dignidad y nuestra salud". EFE
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