Aunque la contaminación en Bogotá es constante, al sur de la ciudad los niveles aumentan de manera drástica. El Ministerio de Salud fortalecerá medidas de prevención - crédito Alcaldía de Bogotá

El Ministerio de Salud anunció que fortaleció las acciones de información, prevención y respuesta frente a los efectos de la contaminación del aire sobre la salud, un problema asociado con altas cifras de muertes en el país. Los datos oficiales indican que solo en 2023 se reportó un estimado de 20.600 muertes en Colombia.

Los informes sobre mortalidad corresponden al Estudio Global de Carga de Enfermedad 2023, elaborado por el Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud (Ihme, por sus siglas en inglés). De acuerdo con esa estimación, cerca del 75% de las muertes vinculadas con la exposición a PM2,5 se concentró en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Cúcuta, Pereira y Bucaramanga.

De hecho, solo en Bogotá, anualmente se reportan más de 1.100 decesos derivados de problemas respiratorios a causa de la alteración de la calidad del aire, en particular en las localidades de Kennedy, Engativá, Suba, Bosa y Ciudad Bolívar, de acuerdo con un estudio de la Universidad Nacional.

Por tal motivo, la cartera señaló que la exposición a contaminantes emitidos por vehículos, industrias, incendios y otras fuentes puede incrementar el riesgo de enfermedades respiratorias y cardiovasculares, cáncer de pulmón y otros trastornos.

La capital del país es una de las que más registra fallecimientos por causas respiratorias derivadas de la contaminación en el aire - crédito Mauricio Dueñas/EFE

Entre los elementos que concentran la preocupación oficial está el material particulado fino PM2.5, compuesto por partículas que pueden penetrar profundamente en los pulmones.

El Ministerio realizará un seminario con la Secretaría de Salud de Bogotá y la OPS

Como parte de las actividades por el Día Internacional del Aire Limpio por un Cielo Azul, el Ministerio programó para el 10 de septiembre de 2026 el seminario Generación de datos en la gestión intersectorial de la calidad del aire y salud.

El encuentro se realizó en coordinación con la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá y contó con el acompañamiento de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). La actividad se integró a la Maratón Regional AirQ+, una iniciativa orientada a mejorar el uso de datos y herramientas para medir el impacto de la contaminación atmosférica.

La ministra de Salud dirigirá un paquete de iniciativas para contrarrestar el impacto de la contaminación del aire en el país - crédito @MinSaludCol/X

El propósito es que las entidades cuenten con información para estimar las consecuencias de la mala calidad del aire y definir medidas de protección para la población.

A escala global, la contaminación del aire está vinculada con al menos 7 millones de muertes al año, según la información de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En la Región de las Américas (entre el polo sur y el polo norte), el cálculo asciende a cerca de 367.000 fallecimientos anuales.

Las acciones que tomará el Gobierno nacional

Entre los planes anunciados se incluye la elaboración de un tablero de indicadores de calidad del aire y salud, en coordinación con otras entidades. La herramienta busca reunir información que permita seguir los riesgos ambientales y sanitarios en los territorios.

El Ministerio de Salud también proyecta estimar los beneficios que tendría para la salud pública la reducción de contaminantes hasta los niveles recomendados por la OMS.

Contaminación del aire en Medellín, la segunda ciudad más golpeada por esta problemática - crédito Pedro Londoño/Pontificia Universidad Bolivariana

Otro componente será el uso de AirQ+, una herramienta que permite calcular los efectos de la contaminación del aire sobre la salud y los posibles beneficios de reducir la exposición de la población.

Estos son los principales contaminantes

De acuerdo con una investigación de la Universidad Nacional al respecto, la exposición prolongada al dióxido de nitrógeno y al ozono se asocia con miles de muertes en adultos de Bogotá.

El primer compuesto, emitido principalmente por los vehículos, es catalogado como el contaminante con mayor impacto: se relacionó con el 4,3% de las muertes en mayores de 30 años y con hasta el 12% de los fallecimientos por infecciones respiratorias agudas bajas.

El ozono, que se forma por reacciones entre contaminantes y la luz solar, estuvo vinculado a riesgos durante episodios de altas concentraciones.

El estudio concluyó que una transición hacia una flota de transporte eléctrica y a gas natural podría reducir 77% las concentraciones de ese contaminante y disminuir casi por completo las muertes asociadas.