Gabriel Briceño Fernández

Redacción Deportes, 6 sep (EFE).- La Copa Libertadores de 2026 llega a sus cuartos de final con una pregunta inevitable: ¿habrá llegado el momento de terminar con la hegemonía brasileña?

La respuesta, a primera vista, parece complicada. Brasil vuelve a ser el país con mayor representación, con cuatro de los ocho sobrevivientes: Flamengo, Palmeiras, Fluminense y Corinthians. Argentina aporta a Estudiantes de La Plata y el sorprendente Platense, mientras Ecuador mantiene en carrera a Liga de Quito e Independiente del Valle.

El dato explica buena parte del desafío. Brasil ha convertido la Copa Libertadores en territorio propio desde 2019 y la final de 2025, ganada por Flamengo sobre Palmeiras, volvió a confirmar esa superioridad.

Sin embargo, esta vez existen argumentos para pensar en una rebelión.

Flamengo y Palmeiras parten como los grandes favoritos. El campeón defensor tiene una plantilla de enorme calidad, con Pedro, Samuel Lino, Jorge Carrascal, Giorgian de Arrascaeta y Lucas Paquetá, entre otros. Además, llega con impulso porque ha vuelto a respirarle en la nuca al 'Verdao', líder del Campeonato Brasileño.

Palmeiras, dirigido por Abel Ferreira, presenta otra candidatura de peso. Vitor Roque, Jhon Arias, Andreas Pereira, Gustavo Gómez, Lucas Evangelista y José Manuel 'Flaco' López encabezan una nómina que combina experiencia y talento. Su problema puede estar precisamente en que mantiene opciones de pelear el título en tres frentes y afronta un calendario muy exigente.

Fluminense y Corinthians completan el cuarteto brasileño, pero parecen menos convincentes. 'Flu' tiene nombres de enorme jerarquía como Fábio, Thiago Silva, Guilherme Arana y los veteranos Hulk y Germán Cano. El 'Timao', por su parte, ganó su grupo y eliminó a Rosario Central en octavos, aunque atraviesa una situación deportiva y económica menos sólida que la de los dos grandes favoritos.

Del otro lado aparecen las esperanzas de romper la cadena.

Estudiantes de La Plata tiene experiencia, carácter copero y una nómina fuerte con Guido Carrillo, Lucas Alario, Facundo Farías y el portero uruguayo Fernando Muslera, que anhela una reivindicación tras su fallida actuación en el pasado Mundial de Norteamérica.

Liga de Quito, campeón continental en 2008, posee un factor que puede resultar decisivo: cerrará su serie contra Palmeiras en la altura de Quito.

Y luego está Independiente del Valle, quizá el equipo que más razones tiene para soñar. Eliminó a Deportes Tolima con un contundente 4-1 global y llega con un proyecto que históricamente ha sabido competir contra presupuestos superiores. Junior Sornoza continúa como su referencia creativa.

El caso más romántico es Platense. El debutante argentino eliminó a Coquimbo Unido por penales y ya está entre los ocho mejores de Suramérica. Su plantilla no puede compararse económicamente con la brasileña, pero justo ahí reside su fortaleza: juega sin la presión del favorito.

Entonces, ¿es factible terminar la hegemonía brasileña?

Sí, pero no parece lo más probable. Palmeiras y Flamengo se mantienen como los dos equipos con mayor poder individual y colectivo, aunque hay una circunstancia que puede equilibrar la balanza: tres de los cuatro brasileños deberán afrontar series exigentes, mientras que argentinos y ecuatorianos han demostrado que pueden convertir cada eliminatoria en una batalla.

La llave más simbólica será Flamengo-Independiente del Valle. Si el campeón cae, la Copa puede adquirir inmediatamente otro cariz.

Los brasileños conservan el favoritismo de cara a los cuartos de final. Sin embargo, por primera vez en varios años, el resto del continente tiene motivos suficientes para creer que la hegemonía puede terminar.

08.09: Fluminense (BRA) - Platense (ARG)

09.09: Palmeiras (BRA) - Liga de Quito (ECU)

09.09: Estudiantes de La Plata (ARG) - Corinthians (BRA)

10.09: Independiente del Valle (ECU) - Flamengo (BRA). EFE

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