• La forma en que actuamos ante un riesgo no depende solamente de la gravedad de éste, sino, también, de cómo lo percibimos.
  • Y nuestra percepción no es una reproducción completa y objetiva de la realidad: es necesariamente parcial y selectiva.
  • El rol del coraje que lejos de eliminar el peligro, lo enfrenta por convicción.