• La demora y el alto costo del secado del maíz desafía en año húmedos a pensar en alternativas, incluso de prácticas antiguas reinventadas con tecnología moderna.
  • Podría generar un maíz de menor huella de carbono, mejor conservación y menos daño térmico, atributos eventualmente valorizables por industrias alimentarias o compradores con exigencias ambientales.