El turismo de bienestar gana terreno en Costa Rica impulsado por viajeros que buscan descanso, actividad física y contacto con la naturaleza. Cortesía: Marriot International

Viajar ya no significa necesariamente dejar atrás las rutinas saludables. Para una parte creciente de los turistas, las vacaciones también se han convertido en una oportunidad para dormir mejor, mantenerse activos, reducir el estrés, mejorar la alimentación y recuperar el contacto con la naturaleza.

Ese cambio está impulsando el denominado turismo de bienestar, un segmento que pasó de ocupar un nicho dentro de la industria turística a convertirse en un mercado valorado en cientos de miles de millones de dólares y que encuentra en Costa Rica un escenario particularmente favorable.

El Global Wellness Institute (GWI) define este tipo de turismo como los viajes asociados con la búsqueda de mantener o mejorar el bienestar personal. El concepto es más amplio que pasar algunas horas en un spa: puede incluir desde actividad física y alimentación saludable hasta yoga, meditación, aguas termales, contacto con la naturaleza y experiencias dirigidas al descanso físico y mental. Tampoco debe confundirse con el turismo médico, cuyo propósito principal es viajar para recibir un procedimiento o tratamiento de salud.

Las cifras reflejan la dimensión que ha alcanzado el fenómeno. El gasto mundial relacionado con turismo de bienestar llegó a USD 893,900 millones en 2024, un 36% por encima del nivel previo a la pandemia, mientras que se contabilizaron aproximadamente 1,239 millones de viajes relacionados con bienestar.

El GWI estima que el mercado continuará creciendo a una tasa promedio anual de 9.1% entre 2024 y 2029, hasta alcanzar aproximadamente USD 1.38 billones al final de ese periodo. Solo América Latina y el Caribe contabilizaron 60 millones de viajes de bienestar durante 2024, con un gasto promedio de USD 683 por viaje.

La industria turística adapta su oferta ante viajeros interesados en mantener hábitos saludables incluso durante sus vacaciones. Cortesía: Marriot International

Costa Rica encuentra un espacio en la tendencia

Costa Rica ya comenzó a desarrollar iniciativas dirigidas específicamente a este mercado. En mayo, la Asociación Wellness Costa Rica, la Cámara de Turismo y Comercio de Arenal y el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) impulsaron una alianza para fortalecer experiencias vinculadas con el bienestar y la conexión con la naturaleza.

La iniciativa incluyó formación relacionada con conexión biofílica, un enfoque que busca aprovechar actividades tan sencillas como caminar por un bosque para generar experiencias relacionadas con el bienestar físico y emocional. El proyecto involucró a hoteles, operadores turísticos, guías y otros actores del sector.

El propio ICT incluye dentro de la oferta de bienestar del país prácticas como caminatas, baños de bosque, contacto directo con la tierra o la arena, alimentación saludable, hidroterapia y aguas termales, muchas de ellas asociadas a recursos naturales que Costa Rica ya utiliza como parte de su producto turístico.

La tendencia coincide, además, con una recuperación más amplia de la visitación internacional. Durante el primer semestre de 2026, Costa Rica recibió 1,733,596 visitantes internacionales, un aumento de 7% frente al mismo periodo de 2025, según datos del ICT. El 92% de esas llegadas se produjo por vía aérea.

El reconocimiento internacional del país en este nicho también ha aumentado. En los World’s Best Awards 2026 de Travel + Leisure, Costa Rica colocó dos propiedades entre los cinco mejores retiros internacionales de bienestar: Surf Synergy, en Jacó, ocupó el tercer puesto, mientras que Tabacón Thermal Resort & Spa, en La Fortuna, alcanzó el quinto lugar.

La revista también describió este año a La Fortuna como uno de los destinos costarricenses particularmente asociados con el bienestar, debido a su combinación de aguas termales, naturaleza, yoga y meditación. National Geographic, por su parte, incluyó para 2026 una experiencia ubicada en la Península de Nicoya entre su selección internacional de propuestas de bienestar.

El turismo de bienestar incluye experiencias que buscan mejorar o mantener el estado físico, mental y emocional del viajero. Cortesía: Marriot International

El bienestar comienza a cambiar también la hotelería

El fenómeno no está limitado a establecimientos especializados en retiros, yoga o meditación. Los hoteles convencionales y los grandes complejos turísticos también comenzaron a introducir el bienestar como un elemento transversal de la experiencia.

Un ejemplo de esa transformación se encuentra en The Westin Reserva Conchal, an All-Inclusive Golf Resort & Spa, en Guanacaste. Más que concentrar el concepto exclusivamente en su spa, la propiedad organiza parte de su propuesta alrededor de los principios de la marca Westin de “dormir bien, comer bien y moverse bien”.

En la práctica, esto supone combinar áreas de descanso con oportunidades para mantenerse físicamente activo durante las vacaciones.

The Westin Reserva Conchal fue el primer hotel All Inclusive de Marriott International en el mundo. Cortesía: Marriot International

El complejo, ubicado en un terreno de aproximadamente 971 hectáreas frente al Pacífico, dispone de un WestinWORKOUT Fitness Studio, canchas deportivas y un campo de golf de 18 hoyos, par 71, diseñado por Robert Trent Jones II. A ello se suma el Heavenly Spa by Westin y actividades vinculadas con el entorno natural. Marriott también registra para el establecimiento certificaciones ambientales como ISO 14001 y la Certificación para la Sostenibilidad Turística de Costa Rica.

Su operación permite observar también cómo el concepto de bienestar se adapta a distintos perfiles de huéspedes. El complejo cuenta con un sector Westin Club, dirigido exclusivamente a adultos, pero mantiene paralelamente infraestructura para familias, habitaciones adaptadas para grupos con niños y un club infantil.

De esta forma, el bienestar deja de concebirse únicamente como una actividad aislada o exclusiva para adultos y empieza a incorporarse en vacaciones familiares, viajes de pareja e incluso estadías vinculadas con reuniones y eventos.

La propiedad cuenta con acceso a Playa Conchal, uno de los principales atractivos turísticos del Pacífico norte costarricense. Cortesía: Marriot International

El caso también muestra la creciente relación entre bienestar y sostenibilidad, dos conceptos que la industria turística internacional comienza a presentar de forma cada vez más conjunta. Phocuswright señaló en 2026 que el turismo de bienestar está siendo asociado progresivamente con modelos regenerativos y sostenibles, bajo una idea que incorpora no solo el bienestar del viajero sino también el del destino que visita.

En ese terreno, Reserva Conchal reporta proyectos de tratamiento de aguas residuales, aprovechamiento de energía solar, gestión de residuos y conservación ambiental. La organización responsable del complejo señala además que el Westin ha alcanzado una condición de carbono positivo, al compensar más emisiones de las que genera en su operación.

La propiedad también apareció este año entre los complejos costarricenses incluidos por Travel + Leisure dentro de los mejores resorts de Centroamérica, con una puntuación de 91.45. En total, 13 establecimientos de Costa Rica entraron en la lista regional de 20 hoteles, elaborada a partir de las opiniones de lectores de la publicación.

Los huéspedes también pueden acceder al WestinWORKOUT Fitness Studio y a canchas de tenis durante su estadía. Cortesía: Marriot International

Del spa a una experiencia más amplia

El cambio que atraviesa el sector ayuda a explicar por qué hablar de turismo de bienestar únicamente como sinónimo de masajes y tratamientos de spa resulta cada vez más limitado.

Dormir, alimentación, ejercicio, naturaleza, relajación y salud mental comienzan a integrarse dentro de una misma experiencia, incluso cuando el bienestar no constituye el motivo principal del viaje.

Precisamente, el Global Wellness Institute diferencia entre quienes viajan específicamente buscando una experiencia de bienestar y aquellos turistas cuyo motivo principal puede ser una playa, unas vacaciones familiares o conocer un destino, pero que desean mantener durante el viaje los hábitos saludables que tienen en su vida cotidiana.

Para Costa Rica, esa amplitud abre una oportunidad adicional. El país no parte de cero: sus playas, bosques, volcanes, aguas termales, biodiversidad y oferta de actividades al aire libre ya conforman buena parte del producto que vende internacionalmente.

La diferencia está en cómo esos recursos comienzan a combinarse con un viajero que ya no necesariamente pregunta únicamente qué puede conocer durante sus vacaciones, sino también cómo quiere sentirse cuando regrese de ellas.