
El Ministerio de Educación Pública (MEP) de Costa Rica anunció la entrega y construcción de tres obras de infraestructura educativa en la provincia de Limón, con una inversión conjunta superior a los ₡3,100 millones (USD 6.84 millones), destinadas a mejorar las condiciones de estudio de 769 estudiantes de la Región Huetar Caribe.
Las intervenciones corresponden a la escuela Santa Marta, en Batán de Matina; la escuela Rancho Grande, ubicada en territorio indígena Bribri; y el Liceo de Ticabán, en La Rita de Pococí.
Los proyectos forman parte de los esfuerzos del MEP por reducir las brechas de infraestructura educativa en una de las regiones que históricamente ha enfrentado mayores necesidades en materia de acceso, calidad y mantenimiento de centros de enseñanza.
Durante las actividades conmemorativas por el Día de la Persona Negra y la Cultura Afrocostarricense, la presidenta de la República, Laura Fernández Delgado, y el ministro de Educación Pública, Leonardo Sánchez Hernández, anunciaron el inicio de la construcción de las nuevas instalaciones de la escuela Santa Marta.
El centro educativo está ubicado en el distrito de Batán de Matina y el proyecto contempla la demolición de la infraestructura anterior para sustituirla por una nueva edificación.
La obra incluirá siete aulas académicas, tres aulas de preescolar, espacios administrativos, dos baterías sanitarias, módulos de juegos infantiles, un comedor y obras complementarias.
La inversión supera los ₡915 millones (USD 2.02 millones) y beneficiará directamente a 185 estudiantes.
Según la planificación del Ministerio, la obra debería estar terminada en mayo de 2027.
Nueva escuela en territorio indígena Bribri
El segundo proyecto corresponde a la escuela Rancho Grande, situada en el distrito de Bratsi, dentro del Territorio Indígena Talamanca Bribri.
Las nuevas instalaciones incluyen tres aulas académicas, un aula de preescolar, una ampliación del comedor y el fogón, oficinas administrativas, una plaza cívica, baterías sanitarias y otras obras complementarias.
Uno de los aspectos destacados por el Ministerio es que el diseño y ejecución del proyecto procuraron respetar la cosmovisión del pueblo Bribri, incorporando espacios funcionales para actividades educativas, culturales y recreativas.
La inversión en esta escuela rondó los ₡800 millones (USD 1.76 millones) y beneficiará directamente a 57 estudiantes.
La entrega de este centro educativo adquiere relevancia por su ubicación en una comunidad indígena, donde las condiciones geográficas y de acceso pueden representar dificultades adicionales para el desarrollo de proyectos de infraestructura.
Dos edificios nuevos para el Liceo de Ticabán
La intervención de mayor monto se realizó en el Liceo de Ticabán, ubicado en La Rita de Pococí.
El proyecto contempló la construcción de dos edificios completamente nuevos, destinados a albergar nueve aulas académicas, espacios administrativos, un laboratorio de ciencias, un taller de artes industriales, un aula de música, un comedor y baterías sanitarias.
La obra también incluyó trabajos sobre infraestructura ya existente.
El MEP rehabilitó 16 aulas académicas, un aula de educación especial, el rancho y la cancha multiuso, además de ejecutar una renovación completa del sistema eléctrico.
La inversión total alcanzó los ₡1,387,550,120 (USD 3.06 millones) y beneficiará a 527 estudiantes, convirtiéndose en el proyecto de mayor alcance entre las tres intervenciones anunciadas.
En conjunto, las obras buscan atender necesidades de comunidades con características muy distintas, desde zonas rurales y costeras hasta territorios indígenas.
Para el ministro de Educación Pública, las inversiones representan parte de una estrategia para garantizar condiciones más equitativas dentro del sistema educativo.
“Cada obra nueva que entregamos en Limón es la prueba de que ninguna comunidad se queda atrás. Santa Marta, Rancho Grande y Ticabán son infraestructura de primer nivel para zonas rurales, costeras e indígenas que durante años esperaron por espacios dignos para aprender”, afirmó Leonardo Sánchez Hernández.
El jerarca agregó que la infraestructura educativa debe funcionar como una herramienta para reducir desigualdades.
“Hoy estamos abriendo oportunidades, porque para eso existe la educación pública, para dar igualdad a los estudiantes de las zonas rurales”, señaló.

Más de 200 centros educativos reciben atención en Limón
Las tres obras forman parte del Programa de Emergencia para la Reconstrucción Integral y Resiliente de Infraestructura (PROERI) y de otras acciones desarrolladas por el MEP en la provincia.
Actualmente, según la información oficial, 201 centros educativos de Limón están siendo atendidos, con recursos que superan los ₡39,345 millones (USD 86.79 millones).
La cifra muestra que las intervenciones anunciadas forman parte de un proceso más amplio de inversión en infraestructura educativa en el Caribe costarricense.
El objetivo es atender no solo la construcción de nuevos espacios, sino también rehabilitaciones, mejoras de seguridad, sistemas eléctricos, comedores, aulas especiales y otras necesidades que afectan el funcionamiento cotidiano de escuelas y colegios.
Con la entrega de Rancho Grande y Ticabán, así como el inicio de Santa Marta, el MEP suma nuevas obras en una provincia donde la infraestructura educativa continúa siendo uno de los principales retos para garantizar condiciones adecuadas de aprendizaje.




