
Mientras los países de América enfrentan el mayor incremento de casos de sarampión registrado en los últimos 22 años, Costa Rica ha logrado hasta ahora evitar que el virus vuelva a establecer una transmisión sostenida dentro de su territorio.
Los datos más recientes de la Dirección de Vigilancia de la Salud del Ministerio de Salud indican que la Región de las Américas contabiliza 47,459 casos confirmados de sarampión y 44 fallecimientos asociados a la enfermedad, una situación que ha encendido las alertas de las autoridades sanitarias.
En contraste, Costa Rica registra únicamente cinco casos confirmados durante 2026. Según las autoridades, todos corresponden a contagios relacionados con la importación del virus o asociados a casos importados, sin que hasta ahora se hayan registrado muertes por esta causa.
El comportamiento epidemiológico ha permitido que el país mantenga eliminada la transmisión endémica del sarampión, aunque las autoridades insisten en que la situación internacional representa un riesgo permanente debido al flujo de viajeros y a la posibilidad de que personas infectadas ingresen al territorio nacional.
Uno de los factores que el Ministerio de Salud atribuye al control de la enfermedad son las coberturas de vacunación superiores al 94% para las dosis incluidas dentro del esquema nacional.
La inmunización resulta especialmente importante debido a la elevada capacidad de transmisión del sarampión y al riesgo de complicaciones, sobre todo entre personas que no cuentan con el esquema de vacunación completo.
El director general de Salud, Christian Valverde, señaló que el aumento de casos en otros países constituye una advertencia sobre las consecuencias que puede generar una reducción en los niveles de inmunización.
“La situación regional nos recuerda que el sarampión continúa siendo una amenaza para los países que disminuyen sus coberturas de vacunación. En Costa Rica hemos fortalecido nuestras capacidades de vigilancia, prevención y respuesta para proteger la salud de la población y mantener los logros alcanzados durante décadas”, afirmó Valverde.

Vigilancia permanece activa en centros médicos
La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) también mantiene activos sus mecanismos de vigilancia epidemiológica para detectar posibles contagios y activar los protocolos correspondientes ante la aparición de pacientes con síntomas compatibles con la enfermedad.
El gerente médico de la institución, Marvin Palma Lostalo, explicó que los establecimientos sanitarios se mantienen atentos para identificar casos de forma temprana y coordinar las acciones necesarias con el Ministerio de Salud.
Entre las principales recomendaciones está revisar los esquemas de vacunación de los integrantes de cada familia, con especial atención en niños, niñas y adolescentes.
“Mantener al país protegido requiere que las familias revisen los esquemas de vacunación, especialmente los de niños, niñas y adolescentes. La vacuna es segura, eficaz y constituye nuestra principal herramienta para prevenir complicaciones y evitar que el sarampión vuelva a circular de manera sostenida en Costa Rica”, sostuvo Palma.
Las autoridades consideran que mantener altas coberturas resulta fundamental no solo para reducir la posibilidad de contagios individuales, sino también para evitar que un caso importado encuentre suficientes personas susceptibles como para generar cadenas prolongadas de transmisión.

Más de 24,000 viajeros recibieron dosis de refuerzo
La estrategia preventiva también se ha concentrado en los costarricenses que salen del país hacia territorios donde existen brotes activos.
Como parte de las acciones implementadas, más de 24,000 viajeros recibieron dosis de refuerzo contra el sarampión antes de desplazarse a destinos considerados de riesgo.
La medida busca reducir la posibilidad de que una persona contraiga la enfermedad durante un viaje y posteriormente introduzca el virus en Costa Rica.
Paralelamente, las instituciones sanitarias desarrollaron procesos de capacitación dirigidos a miles de profesionales de la salud, tanto del sector público como privado, para mejorar la identificación temprana de casos sospechosos y acelerar la respuesta epidemiológica.
También se reforzaron las campañas de información y las medidas preventivas en aeropuertos, puestos fronterizos y otros puntos de entrada al territorio nacional, sitios considerados estratégicos ante el riesgo de importación de enfermedades transmisibles.
Las autoridades sanitarias pidieron a la población prestar atención a posibles síntomas compatibles con sarampión y acudir oportunamente a los servicios médicos en caso de sospecha.
Además, recomendaron a quienes planeen viajar a países donde existen brotes activos consultar previamente su estado de vacunación y verificar si requieren alguna dosis adicional.
El escenario regional obliga a mantener la vigilancia pese al reducido número de casos registrados en Costa Rica. La movilización internacional de personas significa que la eliminación de la transmisión endémica no impide la aparición eventual de contagios importados.




