Una vez que ingresa al organismo, el meningococo puede provocar una enfermedad grave que compromete la vida del paciente en pocas horas(Imagen Ilustrativa Infobae)

Un caso ocurrido en Escobar volvió a poner en primer plano la preocupación por la meningitis, una enfermedad que puede avanzar con rapidez y cuyo abordaje depende de la detección temprana, la vacunación y la consulta médica urgente ante ciertos síntomas de alarma.

Se trata de un cuadro que consiste en la inflamación de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal y que puede ser causado por distintos agentes, entre ellos virus, bacterias y hongos. En sus formas bacterianas, representa una urgencia médica por su potencial evolución hacia cuadros invasivos graves, con riesgo de secuelas permanentes e incluso de muerte. Aunque no es una enfermedad frecuente, los expertos insisten en la importancia de reconocer signos de alerta, actuar rápido y sostener los esquemas de inmunización al día.

En ese contexto, la doctora María Lola Vozza, médica infectóloga pediatra, señaló a Infobae: “Se pudo confirmar que lamentablemente un niño de 1 año y dos meses, fallecido hace pocas semanas en Escobar, murió por meningitis bacteriana aguda de rápida evolución con el meningococo de serogrupo B como agente causal”.

Con el paso de las horas, pueden aparecer señales más claras: dolor de cabeza intenso, vómitos, irritabilidad y rechazo al alimento en los niños más pequeños (Imagen Ilustrativa Infobae)

“El meningococo es una de las tres principales bacterias que causan meningitis bacteriana aguda y otras enfermedades invasivas graves en todas las edades, sobre todo en niños y adolescentes. Una vez que ingresa al organismo, puede provocar una enfermedad grave que compromete la vida del paciente en pocas horas, incluso cuando recibe un tratamiento adecuado”, agregó la doctora, a cargo de la Sección de Infectología Pediátrica de la Nueva Maternidad Provincial y del Hospital Misericordia Nuevo Siglo, y staff del Servicio de Infectología del Hospital Privado Universitario de Córdoba.

El bebé había sido derivado desde un hogar de menores de Belén de Escobar después de presentar fiebre alta, deterioro sensorial y manchas rojas en la piel. Durante la atención en el hospital provincial Enrique Erill, los profesionales detectaron pequeñas lesiones rojizas cutáneas, iniciaron antibióticos y solicitaron una derivación a terapia intensiva pediátrica ante la evolución del cuadro. El traslado se realizó el pasado sábado 15 de agosto al hospital interzonal de agudos Petrona Villegas de Cordero, de San Fernando.

Consultado por ese mismo caso, el doctor Fernando Burgos, presidente de la Subcomisión de Medios y Comunicación de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) y miembro del departamento científico de la Fundación Vacunar, se mostró cauto. “No hay confirmación pública oficial de que la causa haya sido meningitis ni de qué microorganismo se trató”, le dijo a Infobae.

La meningitis es una inflamación de las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal y puede ser causada por bacterias, virus, hongos o parásitos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Y agregó que, si bien el cuadro clínico descripto —fiebre alta, deterioro del sensorio y pequeñas manchas rojas en la piel— puede ser compatible con una enfermedad bacteriana invasiva, entre ellas la meningocócica, no es posible afirmarlo públicamente con certeza a partir de la información disponible.

Más allá de las diferencias sobre la confirmación puntual del caso, la situación reabrió la atención sobre una enfermedad poco frecuente, pero potencialmente grave, y sobre la importancia de reconocer sus síntomas iniciales.

Qué es la meningitis y cómo se transmite

El doctor Burgos explicó que la meningitis es una inflamación de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal y puede ser producida por virus, bacterias, hongos y otros agentes. “Entre las principales causas bacterianas se encuentran meningococo (Neisseria meningitidis), neumococo (Streptococcus pneumoniae) y Haemophilus influenzae tipo B. La meningitis bacteriana es una urgencia médica porque puede evolucionar rápidamente y producir sepsis, muerte o secuelas neurológicas”, alertó el pediatra.

El doctor afirmó que su transmisión depende del agente. “En el caso de meningococo, neumococo y Haemophilus influenzae, se produce fundamentalmente de persona a persona mediante secreciones respiratorias y nasofaríngeas, especialmente cuando existe contacto estrecho o prolongado”.

Los síntomas de la meningitis incluyen fiebre alta, dolor de cabeza intenso, rigidez de cuello, convulsiones y, en bebés, llanto constante y dificultades para alimentarse. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En ese sentido, el médico indicó que en particular, el meningococo puede colonizar la nariz y la garganta de personas completamente sanas. “Los adolescentes y adultos jóvenes presentan una frecuencia particularmente alta de portación. Se transmite mediante contacto cercano con secreciones, por ejemplo, besos, tos o convivencia estrecha y no debe interpretarse como que compartir un espacio ocasionalmente con una persona implica necesariamente un contacto de riesgo”.

Y completó: “Cuando se confirma una enfermedad meningocócica, la identificación rápida de los contactos estrechos es fundamental porque puede estar indicada quimioprofilaxis antibiótica, independientemente del estado de vacunación, según la evaluación epidemiológica”.

Qué síntomas pueden alertar sobre un cuadro de meningitis

En relación a los síntomas de la meningitis, la doctora Vozza explicó que los signos iniciales de la infección, junto con la fiebre, suelen ser inespecíficos y similares a los de otras enfermedades habituales, como las infecciones virales respiratorias. “Con el paso de las horas, pueden aparecer señales más claras: dolor de cabeza intenso, vómitos, irritabilidad y rechazo al alimento en los niños más pequeños. También puede haber molestias ante la luz y cambios en el color de la piel, como palidez o aspecto moteado”, describió.

infección meningocócica puede avanzar en pocas horas y provocar meningitis, sepsis, lesiones en la piel, fallas orgánicas e incluso la muerte si no recibe tratamiento inmediato. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los padres también pueden advertir manos y pies fríos, además de un deterioro del estado general. Estos síntomas pueden indicar la evolución hacia un cuadro grave, señaló la pediatra.

“En muchos casos, la enfermedad causa pequeñas manchas rojas en la piel que no desaparecen al presionarlas y se extienden con rapidez a otras zonas del cuerpo. Esta manifestación constituye una emergencia médica, ya que puede indicar la diseminación de la infección y una evolución potencialmente fatal si no se aplica un tratamiento inmediato”, advirtió la experta.

Cuáles pueden ser las secuelas de la meningitis

La meningitis bacteriana es una enfermedad infecciosa muy grave que, si bien no es tan frecuente, cuando se presenta tiene una alta mortalidad y un considerable riesgo de secuelas permanentes, afirmó la doctora Vozza.

“Según datos de la Organización Mundial de la Salud, sabemos que uno de cada seis a 10 pacientes que padecen meningitis puede morir por esta causa y que uno de cada cinco pacientes que sobreviven pueden permanecer con secuelas”, precisó la doctora.

La vacunación contra meningococo, neumococo y Haemophilus influenzae es la principal herramienta para prevenir las formas más graves de meningitis bacteriana. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Dentro de las más comunes mencionó la pérdida de la audición, las alteraciones visuales, los trastornos neurológicos, las alteraciones en la marcha, las convulsiones y las limitaciones en el desarrollo neurológico o el aprendizaje.

”Entre las secuelas que hoy se reconocen con mayor frecuencia en quienes sobreviven a la meningitis se encuentran trastornos conductuales y emocionales, como síndrome de desatención e hiperactividad, problemas en la comunicación con sus pares, alteraciones del comportamiento y fatiga frecuente. Todas pueden impactar de manera significativa en la vida cotidiana y en la calidad de vida de estos pacientes”, expresó la médica.

La vacunación es la principal prevención

Según destacan los expertos, la herramienta preventiva más importante es la vacunación. Según Vozza, la población debe conocer que las principales bacterias que producen meningitis bacteriana en nuestro medio son el meningococo, el neumococo y el Haemophilus influenzae.

“Para estos tres gérmenes contamos con vacunas efectivas que nos ayudan a prevenir, no solamente la meningitis, sino también muchas otras enfermedades invasivas graves que producen estos gérmenes. Para que estas vacunas ofrezcan una protección adecuada, los pacientes deben contar con sus esquemas de vacunación completos, que es uno de los déficits más importantes que estamos teniendo actualmente en nuestra población”, alertó.

La vacunación es la principal herramienta para prevenir la enfermedad meningocócica y sus formas graves (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por su parte, Burgos indicó que en Argentina existe el Calendario Nacional con vacunas que protegen frente a varias de las principales causas de meningitis bacteriana: Haemophilus influenzae tipo b, neumococo y meningococo.

Y completó: “Para meningococo, el Calendario Nacional utiliza la vacuna conjugada tetravalente ACYW. El esquema es 3 y 5 meses, refuerzo a los 15 meses y una dosis a los 11 años. La dosis del adolescente tiene además un objetivo epidemiológico importante: disminuir la portación y transmisión del meningococo y contribuir así a proteger indirectamente a los más pequeños”.

El titular de la Subcomisión de Medios y Comunicación de la SAP destacó además un dato actual: “Si bien las coberturas de vacunación en la Argentina mejoraron en 2025, persiste una brecha importante en edades mayores. La cobertura de la vacuna antimeningocócica a los 11 años pasó de 51,9% en 2024 a 57,1% en 2025, aún muy lejos de la meta del 95%. A eso se suma que la epidemiología meningocócica del país sigue bajo vigilancia, porque no todos los serogrupos están cubiertos por la vacuna ACYW. Entre 2023 y 2024 predominó el serogrupo B en lactantes y el serogrupo C en algunas regiones”.

En ese sentido, aclaró que en la Argentina existe una vacuna contra el meningococo B, aunque no forma parte del calendario nacional gratuito para la población general, sino que está indicada en situaciones especiales o para grupos específicos.

En la Argentina existe una vacuna contra el meningococo B, aunque no forma parte del calendario nacional gratuito para la población general (AdobeStock)

Por su parte, Vozza agregó que puntualmente en meningococo el calendario nacional de vacunas incluye la vacuna MenACYW. Significa que protege contra cuatro de los cinco serogrupos que producen enfermedad en general en la población.

“Si bien disponemos de una vacuna que protege contra este serogrupo, no se encuentra aún contenido en el calendario, por lo cual es importante que los padres conozcan de su existencia para poder aplicarla de manera adicional a las vacunas ya presentes en el carné de vacunación”, señaló.

“Es importante que consulten con su pediatra de cabecera para recibir el asesoramiento adecuado sobre las vacunas que pueden encontrarse incompletas en el carnet de vacunación de sus hijos y que tengan la posibilidad también de sumar esta vacuna, que como dijimos, es la herramienta principal para prevenir las infecciones por este germen”, agregó.

Al respecto, señaló que es importante conocer cuál fue el agente causal de una meningitis, porque a partir de esa confirmación “pueden definirse medidas preventivas específicas, como el aislamiento, la profilaxis antibiótica o, en algunos casos, la vacunación posterior”.

Por último, Burgos subrayó: “Un caso sospechoso no significa que exista un brote. Hay que esperar la confirmación microbiológica antes de atribuirlo a meningococo u otro agente. Pero sí es una oportunidad para revisar los carnets, completar esquemas atrasados y consultar rápidamente ante fiebre asociada a marcado decaimiento, alteración del sensorio, rigidez de nuca, vómitos persistentes o manchas/petequias que no desaparecen a la presión”.