- Pablo Molina era secretario del juez federal Carlos Soto Dávila. Le dieron cuatro años.
- Es su segunda pena, ya que lo habían sentenciado por beneficiar a narcos junto al magistrado.
- Habían aprobado las escuchas argumentando que esos números eran de personas que integraban una banda narco de Itatí.
Creía que su mujer lo engañaba y ordenó escuchas a su teléfono y al del supuesto amante: lo condenaron
<p>Pablo Molina era secretario del juez federal Carlos Soto Dávila. Le dieron cuatro años. Es su segunda pena, ya que lo habían sentenciado por beneficiar a narcos junto al magistrado. Habían aprobado las escuchas argumentando que esos números eran de personas que integraban una banda narco de Itatí.</p>




