Fiorentina hilvanó su tercera derrota consecutiva en la misma cantidad de presentaciones de la Serie A y el entrenador ya quedó bajo la lupa. El equipo dirigido por Fabio Grosso perdió 2-1 ante Torino como local en un duelo que tuvo el tanto del argentino Mateo Pellegrino para ponerlos en ventaja al inicio del segundo tiempo y la llamativa salida de Franco Mastantuono en el entretiempo.
La Fiorentina atraviesa un comienzo sin respuestas: perdió 4-0 frente a Roma, sufrió un 3-0 ante el recién ascendido Frosinone y ahora dejó escapar el partido contra Torino. Mastantuono, que fue titular por tercera vez consecutiva, tuvo una ocasión para abrir el marcador apenas comenzó el duelo, pero el arquero Lucas Perri tuvo una buena reacción.
Tras la caída, las preguntas a Grosso giraron en torno a su posible renuncia a pesar de que tan solo dirigió cuatro partidos oficiales desde que asumió a inicios de junio.
En cuanto al trámite del partido, el argentino que arribó a préstamo desde el Real Madrid dispuso de una oportunidad clara a los dos minutos del primer tiempo. Un rebote lo dejó frente al arco en un mano a mano con el arquero Perri, quien evitó el remate con el pie. Luego, Alieu Njie intentó aprovechar la continuidad de la jugada, pero un desvío envió la pelota al córner y mantuvo el resultado sin goles.
La primera etapa terminó 0-0 y Grosso modificó la estructura del equipo para el complemento. Llamativamente, Mastantuono fue uno de los que abandonó el equipo en el vestuario junto con Marco Brescianini para dejar sus lugares a Arthur Atta y Wilfried Gnonto. La decisión dejó al argentino en el banco de suplentes justo antes de que la Fiorentina encontrara el gol que parecía encaminar una reacción en el campeonato.
A los 47 minutos, el otro argentino recién incorporado por la Viola, Mateo Pellegrino, convirtió con un zurdazo desde afuera del área que superó al arquero de Torino. La anotación puso a la Fiorentina en ventaja poco después del reinicio, aunque el equipo no consiguió administrar el resultado ni transformar ese impulso en un triunfo que necesitaba para dejar atrás sus derrotas anteriores.
El panorama cambió a los 74 minutos, cuando Rolando Mandragora marcó el empate. Ché Adams completó la remontada a los 82 minutos y selló el 2-1 definitivo para Torino. La caída profundizó la racha del elenco de Florencia y aumentó las dudas alrededor de Grosso, quien reconoció la responsabilidad por el presente sin plantear una renuncia al cargo.
Sin información sobre los motivos de la salida anticipada de Mastantuono, los escuetos análisis de su rendimiento marcaron que fue calificado con un “5″ por el medio partidario FiorentinaUno y Tuttosport aseguró que “Mastantuono demostró tener calidad, pero aún no ha marcado”. ViolaNews también le puso un “5″ y explicó: “Tuvo una gran oportunidad, pero le faltó agresividad. Maltratado por Comuzzo, siempre busca la jugada de calidad, pero no siempre le sale bien. Los aficionados de la Viola están enamorados de él, así como él está enamorado del fútbol. La asistencia de Kean ayer en Génova nos enseña que hay que jugar en equipo; de lo contrario, se pone difícil para todos. Incluso para un exjugador del Real Madrid”.
El diario La Nazione le puso un 4.5 y aclaró: “Por la cara que ponía cuando se acercó a la curva al final del partido, él mismo sabía perfectamente que había tenido una actuación negativa. Tuvo una buena oportunidad justo al inicio, pero Perri, con una atajada milagrosa, le negó la alegría del gol. Parecía el comienzo de una tarde diferente y, probablemente, de un partido diferente. En cambio, su sustitución a mitad del partido suena como un rechazo″.
La situación tras el partido se enfocó de lleno en el entrenador Grosso: una de las preguntas fue si tenía pensado renunciar. “El fútbol me ha planteado muchos retos, y lo bonito de este deporte es saber disfrutar de las satisfacciones que llegan incluso ante las dificultades. Les di la mano a los muchachos porque lo dieron todo en la cancha. Nunca pensé en renunciar”, planteó según replicaron los citados medios.
“No fue el inicio que queríamos. El estadio nos ayudó al principio, pero luego nos costó mucho. En la segunda parte jugamos mejor después del gol que nos dio la ventaja. Incluso creamos oportunidades para ampliar la ventaja, pero dejamos escapar el partido con mucha facilidad. Soy entrenador y trato de dar lo mejor de mí. Otras cosas no dependen de mí, dependen de más arriba. No pierdo el tiempo en cosas que no son de mi competencia y sobre las que no puedo hacer nada”, sentenció.
Cuando le consultaron si esperaba alguna declaración de parte de los dirigentes sobre su situación, subrayó: “No caigo en esos juegos, no me extiendo sobre ciertas cosas. Cualquier cosa que se diga puede interpretarse mal. Soy el primero en sentirme decepcionado, pero el fútbol puede depararte cosas buenas y otras no tan buenas”.

Si bien no puntualizó en el cambio de Mastantuono, el DT habló sobre la modificación del dibujo táctico: “Tenemos tiempo para analizar algunas cosas. En el mediocampo empezamos de cierta manera y podríamos haber mejorado la fase de posesión, pero nos bloqueamos. Me quedo con lo positivo que hubo. Miramos hacia adelante buscando la mejor solución”.
“En la primera mitad teníamos que haber salido mejor con Nicolò (Fagioli). Uno de los tres mediocampistas debía presionar a su director de juego. No concedimos grandes oportunidades, pero tuvimos dos ocasiones espectaculares. En la segunda mitad lo hicimos mejor; después de tomar la ventaja, podríamos haber anotado el segundo y, por poco, echamos a perder un partido que no merecíamos perder. Así es el fútbol, aceptamos lo que nos da”, agregó.
La próxima presentación de la Fiorentina será ante Venezia, este viernes desde las 14.45. El partido ofrecerá una nueva oportunidad para que Mastantuono y el resto del plantel reviertan una secuencia que abrió interrogantes en el inicio de la temporada, con el equipo sin puntos tras sus primeros compromisos en la Serie A.



