
Tavo Bernate contó que una clase privada de cocina para prepararse para MasterChef Celebrity Colombia puede costar cerca de $600.000, un gasto que, según relató, lleva a algunos participantes a destinar entre $6 millones y $7 millones mensuales en su formación antes de ingresar al reality.
El concursante explicó que varios aspirantes recurren a chefs y docentes especializados para reforzar técnicas, aunque cada uno define el nivel de preparación que necesita.
Durante una entrevista con la emisora Vibra, Bernate habló sobre el trabajo previo que realizan los famosos seleccionados para competir en el programa. El participante afirmó que la preparación no se limita a practicar recetas en casa, ya que muchos buscan orientación personalizada para aprender sobre cortes, frituras, tiempos de cocción, salsas y manejo de ingredientes.
“Yo creo que todos estudian de todo. O sea, todos estudian de todo. Lo que pasa es que hay que pagar clases”, dijo al referirse a la dinámica que existe antes y durante las grabaciones de MasterChef Celebrity Colombia.
En ese momento, uno de los conductores le preguntó qué significaba pagar “un billete largo” por ese tipo de formación. Bernate respondió con una cifra concreta: “Mis clases costaban por clase seiscientas lucas (600 mil pesos)”. Cuando le consultaron si ese valor correspondía a una sola sesión, confirmó: “Una clase. Dos horas”.
El cálculo deja en evidencia el costo que puede tener la preparación individual para un formato de competencia culinaria. De acuerdo con el testimonio de Bernate, hay participantes que han asumido planes de formación más extensos y con mayor frecuencia. “Hay gente que cobraba clases, como por no darte detalles, pagaban como meses de seis barras, siete barras”, señaló.
La expresión “seis barras” y “siete barras” hace referencia a montos cercanos a $6 millones y $7 millones. Bernate no especificó quiénes habrían destinado esas sumas ni cuántas clases incluían esos planes, pero explicó que los valores varían según la experiencia y la especialidad del chef elegido.
“Cada uno se consigue un chef, un chef de la categoría que tú quieras. Puede ser profesor de una escuela de cocina”, explicó. En su caso, contó que tomó clases con Andrea Ariza, a quien describió como cocinera y docente de una escuela de gastronomía, y con el chef Simone Moade, vinculado a un restaurante.
El concursante también precisó que su rutina de formación incluía, por lo general, una clase semanal. “Yo normalmente pagaba por ahí como a la semana una clase”, indicó. Con sesiones de dos horas y un valor aproximado de $600.000 cada una, el gasto mensual podía acercarse a $2,4 millones, sin incluir ingredientes, utensilios o prácticas adicionales en casa.
Bernate sostuvo que el aviso para prepararse antes de entrar al programa suele llegar con tiempo. Según su experiencia, los concursantes pueden conocer su participación con una anticipación de dos o tres meses. “Hay gente que llegó a estudiar al final, o más bien casi que al arranque del programa. Yo sí empecé de una, porque a mí me gusta la cocina desde hace mucho tiempo”, relató.
El participante agregó que antes de recurrir a las clases privadas ya había empezado a reforzar conocimientos en su hogar. Mencionó técnicas de fritura, cocciones y preparación de arroz, además de los aprendizajes que recibió de su madre sobre cocina costeña.
La revelación de Tavo Bernate muestra una parte menos visible de la competencia: la inversión y el tiempo que algunos participantes destinan a entrenar antes de enfrentar las pruebas, las devoluciones de los chefs y la presión de las grabaciones de MasterChef Celebrity Colombia.




