Toledo, 14 sep (EFE).- Seis policías locales de Ocaña (Toledo) han resultado heridos tras los altercados que se produjeron a raíz de la suspensión de una "macrodiscoteca" en el municipio, unos hechos por los que cuatro personas, dos de ellos menores, resultaron detenidos.

Según ha informado el Sindicato de Policía Local de Castilla-La Mancha este lunes en una nota de prensa, los hechos ocurrieron durante la madrugada del 6 de septiembre, durante la celebración de la actividad conocida como 'macrodiscoteca' con motivo de las fiestas patronales del municipio.

En el transcurso de las mismas, la Policía estableció un dispositivo de seguridad para garantizar el normal desarrollo del evento y, cuando recibió comunicación del personal de seguridad privada de que el aforo del recinto ya estaba completo, el responsable policial acordó el cierre temporal del acceso.

Así, unas doscientas personas quedaron en la zona de control de acceso y, aunque los agentes dijeron que podrían ir pasando a la fiesta a medida que se fuera liberando el espacio en el interior, esas personas mostraron una actitud hostil hacia los agentes, con insultos y amenazas e incluso llegaron a saltarse las vallas de seguridad y lanzaron cubitos de hielo, botellas de vidrio y botellas de plástico llenas contra los agentes.

El sindicato policial ha señalado que la situación se agravó cuando "la masa derribó parte del vallado y trató de avanzar de manera hostil hacia los agentes" y utilizaron las vallas como objetos arrojadizos, por lo que el mando operativo policial, con el fin de garantizar la seguridad de los asistentes, dio orden de suspender el evento y desalojar el recinto.

La Policía Municipal trató de que las personas que estaban dentro del recinto pudieran salir de forma ordenada, pero el sindicato ha denunciado a pesar de la actuación policial y de los reiterados requerimientos realizados, "la masa continuó lanzando adoquines, piedras, botellas de vidrio, botellas de plástico llenas y otros objetos contundentes contra la fuerza actuante".

Asimismo, se produjo el derribo de varios contenedores, entre ellos uno de vidrio, con el objetivo de hacerse con botellas y cristales para utilizarlos como munición contra los agentes, según la versión sindical.

Durante los incidentes también se produjeron daños en vehículos estacionados en la zona, con rotura de lunas y retrovisores, además de otros desperfectos materiales.

Además, una aglomeración de personas rodeó un vehículo policial, increpó a los agentes y ocasionó daños al propio vehículo, por lo que fue necesario solicitar apoyo urgente de otros efectivos para poder garantizar unas condiciones mínimas de seguridad.

La Policía ha detenido a cuatro personas, dos de ellos menores de edad y han resultado heridos seis agentes, con cortes y contusiones e incluso a unos de ellos le impactó una botella en la cabeza.

En el operativo intervinieron además quince agentes de la Guardia Civil.

Con todo ello, el Sindicato de Policía Local de Castilla-La Mancha ha exigido una "defensa institucional clara" de la actuación policial, el reconocimiento expreso de los agentes heridos y la adopción de cuantas medidas sean necesarias frente a quienes participaron en actos violentos, ocasionaron daños, desobedecieron las órdenes de los agentes o promovieron el señalamiento público de los intervinientes.

Por su parte, el Ayuntamiento de Ocaña, en un comunicado de prensa ha mostrado su preocupación por estos hechos y ha hecho un llamamiento a la calma y a la responsabilidad. EFE