Cuatro horas para contar la vida, las ambiciones y las polémicas de Elon Musk: ese es el desafío del documental presentado en la Mostra de Venecia. La película recorre desde sus proyectos espaciales hasta la gestión de sus grandes imperios tecnológicos y mediáticos, a través de testimonios que exploran las luces y sombras del magnate. Pero una pregunta domina el debate: ¿estamos ante un retrato imprescindible de una de las figuras más influyentes del siglo XXI o ante un metraje excesivo? ¿Vale la pena dedicarle cuatro horas?