En las casas que no cuentan con un lavadero, siempre es una incertidumbre dónde colocar el lavarropas. Si bien muchos optan por dejarlo en la cocina, el experto Daniel Colino reveló que el mejor lugar para instalarlo es en el baño.
El especialista mencionó: “El lavarropas y la secadora siempre son un problema en una casa, pero ponerlas en el baño es todo un acierto”. Esta idea permite crear un frente de lavado completamente oculto cuando no se utiliza, logrando que el baño luzca siempre prolijo y funcional.
Cómo diseñar el espacio para el lavarropas en el baño
La clave de este proyecto está en la distribución milimétrica del baño. El diseño original cuenta con una mampara de 1,70 metros de largo para la ducha. En vez de destinar todo ese espacio al área de baño, el experto, junto a otros interioristas, decidió dividirlo: reservó un metro para la ducha, cerrada con cristal, y aprovechó los 70 centímetros restantes para ubicar el lavarropas y la secadora en columna.
Para mantener la armonía visual, ambos electrodomésticos quedan ocultos detrás de una puerta corredera de madera. Este material aporta calidez y permite integrar el frente de lavado al baño sin que parezca un espacio improvisado. Cuando la puerta está cerrada, la zona de lavado desaparece y el ambiente se ve limpio y ordenado; al abrirla, los aparatos quedan listos para usar.
Por qué el lavarropas debe ir siempre abajo
Un detalle técnico fundamental es la ubicación de los electrodomésticos en columna. Según Colino, la lavadora debe ir siempre en la parte inferior porque durante el centrifugado genera vibraciones importantes. Colocarla abajo le da mayor estabilidad y permite poner la secadora encima, optimizando el espacio vertical y reduciendo riesgos.
Esta solución es especialmente útil en baños pequeños, donde cada centímetro cuenta y dejar los aparatos a la vista puede saturar el ambiente. Además, la puerta corrediza ayuda a mantener la estética y la funcionalidad del baño.




