Andrew Koji admite que en Street Fighter solo sabía presionar botones y detalla el exigente proceso de preparación que hubo para la película.
Bajo la dirección de Kitao Sakurai, la nueva cinta de Street Fighter llegará a los cines el 16 de octubre de 2026 con un elenco que atravesó un exigente proceso de preparación física antes del inicio del rodaje. Andrew Koji, encargado de dar vida a Ryu, confesó a la revista Empire que nunca llegó a dominar el videojuego que inspiró su personaje, aunque eso no fue obstáculo para sumergirse de lleno en el proyecto.
“No era muy bueno jugando de niño. Era un apretabotones”, confesó el intérprete, conocido por sus trabajos en Bullet Train y la serie Warrior. “Se me hacía muy difícil. Pero siendo un tipo asiático que creció en Occidente, siempre jugaba como Ryu porque era el que se parecía a mí”.
La franquicia Street Fighter, uno de los juegos de pelea más influyentes de la historia de los videojuegos, llega por fin a la gran pantalla con una propuesta que reúne a un reparto integrado por Andrew Koji, Noah Centineo, Jason Momoa, 50 Cent y Callina Liang.

Junto a Koji aparecen Noah Centineo en el rol de Ken Masters, Jason Momoa como Blanka, el rapero 50 Cent en el papel de Balrog y Callina Liang como Chun-Li. Centineo, por su parte, tiene en carpeta también el papel protagónico en el reboot de Rambo, dirigido por Jalmari Helander.
A pesar de sus limitaciones con el joystick, Koji aseguró a Empire que volcó toda su energía en llevar al personaje más allá de los píxeles. “Mi tarea era intentar aportar la mayor profundidad y matices posibles”, explicó.
“El estilo de lucha de Ryu es más cercano al karate, así que me dediqué a entrenar y estudiar karate Shotokan, además de judo, jujitsu y kickboxing”. La preparación abarcó múltiples disciplinas marciales, lo que muestra la preparación que el proyecto exigió a su protagonista.
Seis semanas de entrenamiento antes del rodaje

Ese compromiso no fue exclusivo de Koji. De acuerdo con lo publicado por Empire, el elenco principal atravesó un régimen de entrenamiento físico colectivo y exigente antes del inicio del rodaje. “Yo, Andrew y Callina entrenamos juntos todos los días, seis días a la semana, durante seis semanas seguidas”, detalló Centineo al medio.
El actor describió también la carga emocional que implicó el proceso: “Sentía que tenía algo que demostrar. Creo que muchos de nosotros lo sentíamos, porque nos dieron una oportunidad con esta película para dar un paso adelante hacia una posición en la que nunca habíamos estado antes. Así que creo que todos sentimos esa responsabilidad”.
El legado de Street Fighter y el desafío de llevarlo al cine
El elenco no solo debió prepararse físicamente, sino también adaptarse a las convenciones visuales y narrativas de una franquicia que acumula décadas de historia en la cultura popular. Street Fighter, lanzado originalmente por Capcom, la empresa japonesa de videojuegos, en 1987, consolidó su legado global con la segunda entrega de 1991, que definió el género de los juegos de pelea uno contra uno.

Llevar ese universo a la pantalla de cine —poblado por personajes de diseño visual extravagante, movimientos especiales y una mitología propia— representó un desafío de envergadura para Sakurai.
El director lo asumió con una decisión de casting poco convencional: optó por actores y actrices cuyos perfiles se alejan de las características que suelen asociarse con el clásico héroe de acción de las producciones de Hollywood.