
Mendoza no es solo tierra de vinos: sus dunas volcánicas, cañones de piedra y pasos cordilleranos la convierten en uno de los escenarios naturales más desafiantes y espectaculares del país.
En ese contexto, entre el 20 y el 24 de agosto de 2026, Chevrolet convocó a clientes dueños de la Silverado para recorrer algunos de los paisajes más remotos y menos explorados de la provincia: desde el Cañón del Río Atuel hasta la Cordillera de los Andes, pasando por las imponentes Dunas de El Nihuil y los agrestes parajes del sur mendocino.
Guiados por pilotos expertos, los participantes enfrentaron ripio de montaña, arena volcánica, huellas angostas de tierra y piedra, vadeos y cruces de ríos, en muchos casos con nieve y hielo como obstáculo adicional. Tras el éxito de la primera edición realizada en Catamarca en 2025, esta segunda entrega de Ruta Silverado demostró que la aventura todoterreno tiene en la Argentina un escenario inigualable.

De San Rafael a los Andes: un recorrido de contrastes
El punto de partida fue la ciudad de San Rafael. Desde allí, la primera jornada condujo a la caravana por los paisajes de piedra tallada del Cañón del Río Atuel hasta el lago El Nihuil y sus célebres dunas: un desierto de arena volcánica donde los médanos alcanzan hasta los 200 metros de altura. El tramo concluyó en Malargüe, ciudad que sirvió de base para los días siguientes.
Más técnico y exigente, el segundo día internó a la caravana en los parajes del sur mendocino con destino a Sierra Pintada, donde la montaña se presentó áspera y dominante. Luego vino el ascenso por la Cuesta de los Terneros, un trazado con huellas angostas, desniveles marcados y tramos que exigieron precisión absoluta.
Más adelante, la caravana avanzó sobre antiguas vías de ferrocarril antes de enfrentar un ascenso en piedra con escalones naturales, rocas sueltas y pendientes pronunciadas. Cada metro conquistado se celebró como un logro colectivo. Con destino a la Cordillera de los Andes, el último tramo transcurrió entre ascensos por sinuosas carreteras y panoramas que se extendían hasta donde alcanzaba la vista. El regreso a San Rafael cerró un circuito de cinco días que combinó exigencia técnica, paisajes extraordinarios y gastronomía local.
El aprendizaje como eje de la propuesta
La travesía no fue solo una excursión de aventura: tuvo un componente formativo deliberado. Con el acompañamiento de pilotos expertos, los participantes aprendieron a leer el terreno, a calibrar la respuesta de sus vehículos y a superar obstáculos que, en condiciones normales, resultarían intimidantes.
“‘Ruta Silverado’ es una acción que nos permite convocar a los clientes dueños de una Silverado para disfrutar al máximo de una aventura exclusiva para ellos. Con el asesoramiento de pilotos expertos, esta travesía les permite aprender, poner a prueba sus habilidades conductivas y conocer a fondo las capacidades todoterreno de sus vehículos para llegar a lugares casi inaccesibles, superando obstáculos naturales como arena, rocas, nieve y ríos con la mayor seguridad”, explicó Florencia Savignone, líder de marketing de General Motors de Argentina.

La mecánica detrás del rendimiento
Para enfrentar terrenos tan dispares, la elección del vehículo es determinante. En la Argentina, la gama Chevrolet Silverado 2026 se compone de dos versiones: la Z71 Trail Boss, de perfil deportivo y aventurero, y la High Country, tope de gama con acabados de lujo. Ambas comparten la misma base mecánica: un motor V8 de 5,3 litros con tecnología DFM (Dynamic Fuel Management), que optimiza el uso de los cilindros para mejorar la eficiencia tanto en asfalto como en terreno irregular. La potencia es de 360 CV y el torque alcanza los 519 Nm.
La transmisión es una caja automática de 10 velocidades, asociada a un sistema de tracción 4x4 con caja reductora Autotrac, diseñado para circular a baja velocidad con máximo control en condiciones extremas. La dirección con asistencia eléctrica de respuesta rápida y un radio de giro cerrado completan un conjunto pensado para el off-road exigente.
Tecnología y versatilidad en cada detalle
Más allá de las prestaciones mecánicas, la Silverado incorpora un equipamiento que equilibra capacidad de trabajo con confort. Entre los elementos que se destacan figuran un tablero digital de 12,3 pulgadas, sistema multimedia MyLink con pantalla táctil de 13,4 pulgadas, Google Built-in con aplicaciones integradas, techo panorámico eléctrico, selector electrónico de modos de conducción y múltiples asistencias a la conducción (ADAS).

En cuanto a la caja de carga, la Silverado ofrece el mayor volumen de su segmento: 1.781 litros. El espacio cuenta con doce ganchos de sujeción, iluminación LED, cámaras de monitoreo y una toma de corriente de 220 V capaz de alimentar dispositivos de hasta 400 W, lo que la convierte en una herramienta de trabajo tan válida como un vehículo de aventura.
Una comunidad que crece alrededor del todoterreno
Lo que comenzó en Catamarca como una experiencia piloto tomó forma propia en Mendoza. La convocatoria exclusiva para propietarios de la marca genera un sentido de pertenencia que va más allá de la simple posesión de un vehículo: los participantes comparten rutas, técnicas y paisajes que difícilmente se recorren en solitario.
Con nuevos destinos por explorar en la Argentina, Chevrolet apunta a consolidar este formato como un evento recurrente. Quienes estén interesados en participar de futuras ediciones pueden consultar con su concesionario local para obtener información sobre las próximas convocatorias.