Una serie de crímenes violentos marcó el género urbano desde el asesinato de Yerzy en noviembre de 2024, desencadenando una ola de ataques que no ha cesado hasta el reciente atentado contra el productor musical Flow La Fama, quien permanece en estado crítico tras recibir más de una decena de disparos en el Callao.
Según informó Domingo al Día, la escalada de violencia vinculada al malianteo urbano dejó una huella profunda en el ambiente musical y en las calles, donde las disputas personales han terminado en homicidios.
En noviembre de 2024, Yerzy, uno de los exponentes del malianteo, fue asesinado, un hecho que marcó el inicio de una serie de ataques relacionados con el género.Este crimen generó una reacción en cadena en el ambiente musical urbano, donde las rencillas y venganzas se trasladaron fuera del ámbito artístico para instalarse en las calles.

Los especialistas consultados por Domingo al Día advirtieron sobre el impacto social de estos sucesos, señalando que la normalización de la violencia se ha convertido en un fenómeno preocupante.
Una de las voces recogidas por el medio preguntó: “¿Estamos frente a una sociedad que comienza a normalizar la violencia?”. Esta reflexión surgió tras escuchar testimonios de autores de crímenes que relatan sus actos con total frialdad.
El atentado contra La Fama
El episodio más reciente en esta cadena de violencia ocurrió con el ataque a Flow La Fama, a quien se señala como autor intelectual de alguno de los crímenes ocurridos tras la muerte de Yerzy.
De acuerdo con Domingo al Día, el productor y artista urbano fue víctima de un atentado a balazos en La Perla. Aunque las autoridades no han confirmado su muerte, se reporta que permanece con vida en estado crítico.
El ataque contra Flow La Fama representa una posible represalia vinculada a la muerte de otros artistas urbanos, 26is (José Israel Oria Infante) y Louis Producer (Luis Antonio Venegas Carrasco) dentro de una dinámica de venganzas que ha mantenido la tensión en el género.
El caso expone la compleja red de relaciones y rivalidades que atraviesa al malianteo en los últimos dos años. En medio de ese violento escenario, también perdieron la vida en medio de disparos Baby Flow y Franco Danos.

La normalización de la violencia
La cobertura de Domingo al Día incluyó testimonios de familiares de víctimas y especialistas en criminología, quienes advirtieron sobre la deshumanización progresiva de la sociedad ante la frecuencia de los crímenes.
La violencia no distingue entre clases sociales ni edades, y la muerte puede surgir por motivos tan diversos como una deuda, la disputa por un celular o la negativa a pagar extorsión.
Según datos citados en el reportaje, hasta la fecha se han registrado 1.265 homicidios a nivel nacional, de acuerdo con el Sistema de Información de Defunciones del Ministerio de Salud. La cifra ilustra la magnitud del problema y el desafío que enfrentan las autoridades para contener la escalada.
Menores de edad
El reportaje de Domingo al Día, en tanto, relató dos casos de menores asesinados en Villa María del Triunfo y el Rímac. Uno de los crímenes se atribuyó a disputas entre pandilleros, mientras que el otro surgió durante el robo de un celular. El testimonio de una madre afectada resume el temor que atraviesa a la población: “Mi hija también le pueden quitar el celular y si no le da ¿también la matan?”.

Los especialistas entrevistados subrayaron que la violencia tiene raíces profundas, vinculadas a la historia personal de los agresores y a la construcción de una masculinidad violenta. Este fenómeno, según el análisis difundido por Domingo al Día, afecta especialmente a determinados estratos sociales y contribuye a la perpetuación del ciclo de agresiones.
La guerra en el género del malianteo, que comenzó con el crimen de Yerzy, continúa afectando al circuito urbano y extendiéndose hacia otros ámbitos sociales. Los hechos recientes demuestran que la violencia asociada a estas disputas no se restringe a los protagonistas de la música, sino que impacta a la sociedad en su conjunto, dejando víctimas, alarmando a los expertos y generando un llamado de atención sobre la necesidad de abordar las causas estructurales de este fenómeno.