Integrantes del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía hecen el elevantamiento de un cuerpo - crédito (Imagen Ilustrativa Infobae)

La aparición de un hombre decapitado en Villanueva el 30 de agosto de 2026, zona rural de Yolombó, abrió una investigación por una posible incursión armada en un corredor donde operan el Clan del Golfo, Los Chatas y un reducto vinculado a alias El Enano. Las autoridades aún no han encontrado la cabeza de la víctima.

Junto al cuerpo, que no ha sido identificado, hallaron nueve vainillas de pistola calibre nueve milímetros. La víctima presentaba varias heridas, incluida una lesión en el lado izquierdo. El cadáver fue abandonado en el cauce de la quebrada Villanueva, en un corregimiento de cerca de 2.000 habitantes, según El Colombiano.

Habitantes del sector reportaron ráfagas y disparos durante la madrugada. De acuerdo con el informe oficial citado por La FM, el crimen estaría relacionado de forma preliminar con una incursión armada atribuida al Clan del Golfo. No hay responsables confirmados ni una motivación establecida.

Los organismos judiciales recogen testimonios, realizan actos urgentes y buscan establecer la identidad del hombre asesinado.

La aparición de un hombre decapitado en Villanueva, zona rural de Yolombó, abrió una investigación por una posible incursión armada en un corredor donde operan el Clan del Golfo, Los Chatas y un reducto vinculado a alias El Enano - crédito APR

En Villanueva coinciden al menos tres focos de presión armada

La hipótesis de una confrontación entre grupos toma fuerza por la presencia de estructuras ilegales en la zona. Según el reporte conocido por el medio radial, en Villanueva operan la subestructura Jorge Iván Arboleda Garcés, señalada de pertenecer al Clan del Golfo, y el grupo delincuencial organizado Los Chatas.

A ese escenario se suma otra línea de investigación. Testimonios recogidos por El Colombiano indican que hombres con uniformes y fusiles irrumpieron en el corregimiento durante la madrugada del sábado y dieron 24 horas a integrantes de Los Chatas para abandonar el poblado.

La identidad de esos hombres no está clara. Lugareños citados por el diario sostienen que podrían pertenecer al Clan del Golfo, aunque también existen antecedentes de un grupo de disidencias de las Farc que estuvo comandado por alias El Enano.

Ese cabecilla era Eusebio de Jesús Agudelo Hernández, por quien las autoridades ofrecían una recompensa de 400 millones de pesos tras su fuga de la cárcel La Picota de Bogotá, el 27 de junio de 2024. Dos meses y medio después, la Policía reportó su muerte en un operativo en Amalfi, donde también murió alias Alonso, su segundo al mando.