
Las autoridades panameñas decomisaron 290 paquetes rectangulares con presunta sustancia ilícita dentro de un contenedor transportado por un buque en la bahía de Panamá.
La carga había salido de Ecuador y tenía como supuesto destino Barcelona, España, según la trazabilidad establecida durante las investigaciones preliminares realizadas por la Fiscalía de Drogas y la Policía Nacional.
El hallazgo se produjo durante una diligencia de perfilamiento y control ejecutada por la Sección de Atención Primaria de la Fiscalía de Drogas, con apoyo de la Dirección Nacional Antidrogas y la Unidad Táctica de Operaciones Antidrogas.
Los paquetes fueron remitidos para las pruebas científicas que determinarán el tipo y peso de la sustancia, como exige el procedimiento penal.

El caso vuelve a colocar la atención sobre el uso de las rutas marítimas panameñas para transportar cargamentos procedentes principalmente de países productores de Suramérica.
La conectividad de los puertos y el volumen de contenedores que atraviesa el país son aprovechados por organizaciones criminales para ocultar sustancias ilícitas entre mercancías destinadas a mercados internacionales.
España figura entre los destinos recurrentes de las cargas detectadas en contenedores procedentes de Ecuador o movilizados a través de Panamá. Bélgica y Países Bajos también aparecen como puntos principales de entrada de cocaína a Europa, especialmente mediante los puertos de Amberes y Róterdam.
Estados Unidos continúa siendo otro de los mercados finales de las rutas que atraviesan Centroamérica y el Caribe.
Las organizaciones criminales suelen introducir los paquetes dentro de contenedores que transportan productos legales, algunas veces sin conocimiento de las empresas exportadoras o propietarias de la mercancía.

En otros casos, recurren a redes que incluyen transportistas, trabajadores portuarios y operadores logísticos para abrir, contaminar y posteriormente recuperar las cargas en los puertos utilizados como puntos de salida, tránsito o destino.
Los datos oficiales muestran la dimensión del movimiento de drogas por el territorio panameño. Entre enero y junio de 2026, las fiscalías especializadas, junto con los organismos de seguridad, reportaron la incautación de 47.04 toneladas de sustancias ilícitas.
Durante ese mismo período fueron aprehendidas 2,246 personas y se registraron 1,652 sentencias condenatorias relacionadas con estos delitos, según la Procuraduría General de la Nación.
Los puertos concentraron una parte importante de los decomisos. En las terminales del Pacífico y el Atlántico fueron incautadas 15.92 toneladas de clorhidrato de cocaína durante el primer semestre.
La Procuraduría señaló que aproximadamente 69% de las sustancias decomisadas en el país estuvo relacionado con zonas portuarias caracterizadas por un elevado movimiento de mercancías y contenedores.

Colón encabezó la lista de provincias con mayor incidencia de incautaciones, seguida de Panamá, Panamá Oeste y Chiriquí. También se reportaron decomisos en Los Santos, Veraguas, Coclé, Darién, Guna Yala, Herrera y Bocas del Toro.
La distribución confirma que el fenómeno no se limita a los grandes puertos, sino que utiliza costas, carreteras y comunidades como parte de su estructura logística.
Mientras los grandes cargamentos tienen como objetivo el tráfico internacional, las autoridades mantienen operaciones contra la venta y distribución de drogas dentro de las comunidades.
En Coclé, la Operación Llano Sur dejó 13 personas aprehendidas durante múltiples allanamientos realizados por la Fiscalía Regional y la Dirección Nacional de Inteligencia de la Policía Nacional.
De acuerdo con las investigaciones iniciales, algunos de los aprehendidos presuntamente utilizaban plazas comerciales, parques recreativos y sitios con alta concurrencia de personas para vender sustancias ilícitas.

Los detenidos deberán comparecer ante los tribunales para la legalización de las diligencias, la imputación de cargos y la aplicación de las medidas cautelares que correspondan en cada caso.
La respuesta penal también produjo condenas recientes. Un hombre recibió una sentencia de 72 meses de prisión por posesión agravada de drogas, luego de un allanamiento efectuado en un inmueble de la ciudad de Panamá.
El acuerdo de pena incluyó el decomiso de $1,190 en efectivo, presuntamente relacionado con la actividad ilícita investigada por la Fiscalía de Drogas.
Los resultados reflejan dos dimensiones distintas del problema: Panamá funciona como corredor para cargamentos destinados principalmente a Europa y Estados Unidos, pero también enfrenta redes dedicadas al abastecimiento del mercado interno.
El decomiso en la bahía interrumpió una operación internacional, mientras los allanamientos en Coclé muestran cómo parte del negocio llega a espacios públicos y zonas residenciales.


