Dejó el camión en una estación de servicio, se fue a dormir a su casa y lo echaron: demandó a la empresa y la justicia no dudó
“Estaba a ocho cuadras” . Esa fue la excusa de un camionero que dejó la carga en una estación de servicio de Azul y se fue a dormir a su casa. La empresa lo echó con justa razón y él decidió llevarla a juicio, pero la justicia tomó una decisión contundente. La insólita historia ocurrió en octubre de
“Estaba a ocho cuadras”. Esa fue la excusa de un camionero que dejó la carga en una estación de servicio de Azul y se fue a dormir a su casa. La empresa lo echó con justa razón y él decidió llevarla a juicio, pero la justicia tomó una decisión contundente.
La insólita historia ocurrió en octubre del 2020, cuando el chofer de una empresa de transporte emprendió viaje desde Río Grande y tenía como destino final la ciudad de San Justo. En medio del camino, se hizo de noche. Al transportista no le quedó otra opción más que parar.
Fue entonces que llamó al encargado por teléfono y le preguntó si podía pernoctar en una estación de servicio ubicada al costado de la ruta 299, en el kilómetro 3. Su superior autorizó la parada, pero le pidió que tome todas las medidas de seguridad para resguardar la carga, considerada por la empresa como “peligrosa”.
El camionero dejó la carga en una estación de servicio y se fue a dormir a su casa. (Foto: Imagen generada con IA)
Sin embargo, el trabajador no acató el pedido: desprendió el contenedor, lo dejó estacionado en la playa y se fue a dormir a la casa, que estaba ubicada a unos 800 metros del lugar. También apagó su teléfono.
A la mañana siguiente, cuando fue a retomar el viaje, se dio cuenta de que el paso del combustible estaba bloqueado por el sistema satelital, ya que el camión se encontraba en una ruta no autorizada por la empresa. Y, cuando prendió el celular, tenía decenas de llamadas perdidas.
El despido y un juicio que no terminó como esperaba
Al llegar a las oficinas de San Justo, el camionero se llevó una sorpresa poco grata: su jefe le informó que, a partir de ese momento, estaba despedido por “pérdida de confianza”.
En su justificación, la empresa alegó que el empleado “vulneró la prohibición del desvío sin autorización expresa de esta patronal, en razón del cuantioso valor de la mercadería transportada, desenganchando el tractor y dejando la carga sin ningún tipo de resguardo, ni cuidado y exponiéndola a eventuales robos y/o pérdidas”.
“No solo ha provocado la queja del cliente, sino que además ha expuesto a esta empleadora a la posibilidad de una cuantiosa pérdida económica, siendo que con su incumplimiento la carga transportada bajo su guarda y responsabilidad”, agregó.
La firma se basó en las condiciones de la póliza de seguro que “amparan y prohíben el desvío de las rutas expresamente indicadas”.
“Su incumplimiento hace encuadrar su conducta en una pérdida de confianza y configura una injuria grave que hace imposible la prosecución del vínculo laboral en los términos y alcance del art. 242 de liquidación final, certificados de trabajo, aportes y remuneraciones conforme art. 80 de Ley de Contrato de Trabajo”, afirmó la empresa.
Qué resolvió el tribunal
El camionero decidió llevar su caso a la Justicia y no solo dijo que su despido había sido injustificado, sino que además denunció que no le habían pagado las horas extras, viáticos, plus por carga peligrosa ni descansos. Pero nada salió como esperaba.
El Tribunal del Trabajo N° 3 de La Matanza, a cargo de los jueces Marcelo Claudio Molaro, Hernán Busetti y Pedro Romano, rechazó la demanda por distintos motivos.
Los magistrados concluyeron que los hechos “constituyeron un incumplimiento sumamente grave de los deberes de prestación, obediencia, fidelidad y custodia que recaían sobre el chofer, configurando una injuria grave que tornó imposible la continuidad del vínculo laboral”.