
La Municipalidad de Barranco anunció la próxima demolición del Boulevard Bordemar, un complejo de aproximadamente 15.000 metros cuadrados ubicado en la franja costera del distrito. La comuna sostiene que el espacio no cuenta con los permisos correspondientes para operar como establecimientos de restaurantes, debido a que la zona estaría destinada a servicios deportivos.
La alcaldesa de Barranco, Jessica Vargas, señaló que la intervención solo estaría a la espera de las garantías de la Policía Nacional. En entrevista para Panamericana, indicó que el procedimiento no está judicializado y que la municipalidad remitirá la documentación a la institución policial para explicar los alcances de la medida.
Municipalidad espera garantías para ejecutar demolición
Vargas sostuvo que la demolición podría ejecutarse “en cualquier momento”, una vez que la Policía Nacional otorgue las garantías solicitadas. “Se requiere el apoyo de la Policía Nacional para que preste las garantías necesarias. La Policía está evaluando. Vamos a hacerle llegar la documentación y vamos a pedir la cita para explicarle por qué este proceso no está judicializado”, afirmó.
La alcaldesa también aseguró que la comuna realiza operativos nocturnos de manera permanente en la franja costera y en las zonas donde se concentran bares y discotecas. Asimismo, negó que su gestión haya alquilado maquinaria para realizar la demolición. “Nosotros, todos los días, y usted puede verificar, realizamos operativos nocturnos en toda la jurisdicción de la franja costera de Barranco y en las áreas de concentración de bares y discotecas. Eso es todos los días. Yo ni siquiera he alquilado maquinaria, no teníamos maquinaria. Eso es mentira lo que están diciendo, porque habría que contar con maquinaria para demoler ello”, señaló.
Arrendatarios cuestionan intervención
Los arrendatarios de Bordemar rechazaron los argumentos de la municipalidad y expresaron su preocupación por las personas que trabajan y permanecen dentro de los establecimientos. Damián Ode, empresario entrevistado por Panamericana, cuestionó una eventual intervención durante la madrugada y advirtió que podría presentar una denuncia penal si alguna persona resultara afectada.
“Vinieron los serenazgos, olvídate. Hubo una locura acá. Este serenazgo vino con no sé cuántos patrulleros, con camiones; habría cuarenta personas”, sostuvo Ode. El empresario agregó que en cada local hay personas encargadas de proteger sus puestos de trabajo y los bienes que permanecen dentro de los establecimientos.
“La municipalidad quiere venir con su Caterpillar. Bueno, las personas van a estar durmiendo, probablemente porque quieren venir de madrugada. Y si quieren hacer eso, eso va a ser una denuncia penal si a alguien le tocas un pelo”, afirmó.
Ode también aseguró que los establecimientos habían contado con licencia de construcción y licencia de funcionamiento. “Zonificación, licencia de construcción, que tenemos licencia de construcción, licencia de funcionamiento. Claro, ya nos las quitaron, ya no existen, pero teníamos licencia de funcionamiento”, manifestó.

Un conflicto que se mantiene desde hace años
La disputa entre la Municipalidad de Barranco y los empresarios de Bordemar se mantiene desde hace varios años. Mientras la comuna sostiene que la construcción y funcionamiento del complejo no se ajustan a las autorizaciones correspondientes, los arrendatarios defienden la legalidad de sus actividades y aseguran que anteriormente contaban con las licencias respectivas.
El empresario también cuestionó que la actual gestión responsabilice a administraciones anteriores por las autorizaciones otorgadas. “Ellos le echan la culpa a otra gestión, a otro alcalde. No importa, échale la culpa a quien quieras, quien me la haya dado, pero nos la dieron”, señaló.