Una pareja compara las ofertas de distintas entidades financieras para contratar un depósito a plazo fijo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La nueva subida de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE) tendrá consecuencias distintas para los ciudadanos: los ahorradores se beneficiarán del endurecimiento de la política monetaria, mientras que los que están pensando en contratar una hipoteca o los que están pagando una variable serán los grandes damnificados.

El supervisor ha elevado el precio del dinero en 25 puntos básicos hasta situarlo en el 2,5%. Es el segundo movimiento al alza en lo que va de 2026. Con esta decisión busca frenar la inflación en la eurozona, que ha vuelto a repuntar hasta el 3,3% en agosto, y que, según el eurobanco podría permanecer por encima de su objetivo del 2% durante un periodo “prolongado”.

El movimiento al alza de los tipos tendrá efectos sobre buena parte de los productos financieros que utilizan los hogares. El crédito tenderá a encarecerse, con especial incidencia sobre las hipotecas, mientras que los ahorradores pueden encontrar mejores oportunidades para rentabilizar su dinero en depósitos a plazo fijo y cuentas remuneradas. El euríbor, por su parte, ya ha comenzado a anticipar el nuevo escenario de subidas y ha superado el 3,1% en septiembre.

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El euríbor es uno de los principales termómetros para quienes tienen una hipoteca a tipo variable. Su evolución condiciona directamente las revisiones de las cuotas, de modo que un repunte sostenido termina trasladándose al coste mensual del préstamo cuando llega el momento de actualizar el tipo de interés.

En septiembre, el indicador ha vuelto a superar la barrera psicológica del 3%, en un contexto en el que los mercados contemplan que el BCE pueda elevar sus tipos hasta aproximadamente el 2,75% antes de que termine el año. Esto introduce una presión adicional para los hipotecados a tipo variable, aunque el efecto concreto dependerá de cuándo se revise cada préstamo y del diferencial pactado con el banco.

Las hipotecas fijas y las mixtas suben

En los últimos meses se ha producido un cambio claro en la percepción del riesgo por parte de las entidades financieras, advierte Pedro Ruiz, portavoz de Finanzas de Kelisto.es. “Los bancos ya no trabajan con un escenario de bajadas de tipos, sino con la posibilidad de que el precio del dinero permanezca elevado durante más tiempo e incluso siga aumentando”, subraya.

Esto ha provocado que las hipotecas a tipo fijo se hayan ido encareciendo, ya que las entidades necesitan protegerse ante el riesgo de comprometer un interés durante 20, 25 o 30 años en un entorno de tipos al alza. Según los datos de Kelisto, los préstamos hipotecarios a tipo fijo son ahora un 6,5% más caros que en septiembre de 2025, mientras que el periodo a tipo fijo de las hipotecas mixtas se ha encarecido un 10,7%.

La razón está en que los bancos no fijan el precio de una hipoteca exclusivamente en función de los tipos oficiales del momento. También tienen en cuenta sus previsiones para los próximos años. Si esperan que el dinero permanezca caro durante más tiempo, incorporan ese riesgo a sus ofertas, especialmente cuando se comprometen a mantener un interés fijo durante dos o tres décadas.

“El ajuste del mercado hipotecario probablemente todavía no ha terminado. Las entidades financieras fijan el precio de sus préstamos mirando más a lo que esperan que suceda en los próximos años que a la situación actual y, mientras persistan las dudas sobre la inflación, la energía y las próximas decisiones del BCE, seguirán incorporando una prima de riesgo mayor a sus ofertas a tipo fijo”, explica Ruiz.

En cuanto a las hipotecas variables, podrían mantener diferenciales relativamente competitivos, reconoce el experto, aunque el coste final para el hipotecado aumentaría automáticamente si el euríbor continúa subiendo.

Ahorradores, la cara de la moneda

Si para quienes necesitan financiación la subida de tipos supone una amenaza, para quienes tienen dinero ahorrado puede representar una oportunidad. Las cuentas remuneradas y los depósitos están recuperando atractivo porque las entidades disponen de mayor margen para pagar por captar el ahorro de los clientes.

Josep Soler, fundador y consejero ejecutivo de la Asociación Europea de Asesores y Planificadores Financieros (EFPA) España, considera que “la remuneración de cuentas y depósitos suele reaccionar de forma más lenta e incierta y dependerá, en buena medida, de las necesidades de financiación de las propias entidades”.

Por el momento, la rentabilidad que ofrecen los depósitos a plazo fijo se ha incrementado un 18% en el último año, según datos de Kelisto. “Los productos de ahorro están estrechamente relacionados con la evolución de los tipos de interés. Cuando aumentan los tipos y las expectativas del mercado se desplazan al alza, mejora la remuneración que los bancos pueden ofrecer por el ahorro. Eso es precisamente lo que estamos viendo en los últimos meses. Los depósitos han mejorado su rentabilidad”, señala Ruiz.

El escenario podría prolongarse si el BCE mantiene el endurecimiento de su política monetaria. Las entidades todavía podrían elevar la rentabilidad de determinados productos, especialmente aquellos destinados a captar nuevos clientes o aumentar el volumen de depósitos.

Fuente: iAhorro

Ahorrar siguiendo la estrategia de escalera

Los ahorradores en depósitos que quieran aprovechar los tipos actuales sin perder flexibilidad pueden recurrir a una estrategia de escalera, recomienda Marta Pinedo, directora de Raisin. “Consiste en repartir el ahorro entre depósitos con distintos plazos de vencimiento, por ejemplo, a corto, medio y largo plazo. De esta forma, una parte del capital queda disponible periódicamente, lo que permite hacer frente a posibles imprevistos o reinvertir el dinero en las ofertas más competitivas que haya en ese momento”.

Esta estrategia evita tener todo el ahorro bloqueado durante un único plazo y permite adaptarse mejor a la evolución de los tipos de interés. Además, “si las entidades mejoran sus condiciones, el ahorrador podrá aprovecharlas cuando venza cada depósito, mientras que otra parte de su dinero seguirá generando rentabilidad”, argumenta Pinedo.

En el actual contexto, es muy importante comparar las condiciones que ofrece cada entidad por sus depósitos o cuentas corrientes y no asumir que todas trasladarán de la misma manera las subidas de tipos.

En opinión de Pedro Ruiz, “ahora, comparar cobra todavía más importancia. El cambio de expectativas está provocando movimientos rápidos en las ofertas de las entidades y las diferencias entre unos productos y otros pueden ser importantes”. Por ello, incide en que “no hay que conformarse con las condiciones que ofrece su banco habitual”.