Una creciente preocupación encendió las alarmas en materia de seguridad y cibercrimen a raíz de la difusión del denominado "reto de las 48 horas", un desafío viral expandido a través de la plataforma TikTok que alienta a niños, niñas y adolescentes a desaparecer por completo de sus hogares y cortar todo contacto durante dos días. El objetivo del peligroso juego es ganar notoriedad y "puntos" en redes sociales a medida que sus familias formalizan las denuncias policiales y sus fotos comienzan a circular en los medios. Frente a la repercusión del fenómeno, el ministro de Seguridad de la provincia de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, emitió un enfático comunicado dirigido a los padres y adultos responsables, respaldando la alerta institucional difundida por la ONG Grooming Argentina. "Desaparecer 48 horas no es un juego. Quiero pedirles especialmente a los padres que lean esta advertencia (...). Cuando un chico desaparece de su casa, nadie sabe si se trata de un 'reto viral', de una decisión personal o de una situación mucho más grave. Y nosotros no especulamos. Para la Policía es una emergencia y actuamos como tal", sostuvo el funcionario. EL ROL DE LA FAMILIA Y EL LÍMITE EN EL ENTORNO DIGITAL Quinteros enfatizó que cada reporte de paradero moviliza de inmediato efectivos, investigadores, cámaras del 911 y recursos tecnológicos del Estado provincial sin medir esfuerzos. Sin embargo, hizo un llamado de atención sobre la prevención primaria en el ámbito familiar: "La seguridad de nuestros hijos no puede empezar cuando llamamos al 911. Tiene que empezar mucho antes, en casa. Ser padres también es saber qué hacen nuestros hijos en las redes, con quién hablan, qué contenidos consumen y a qué desafíos se exponen. Eso no es invadirlos. Es cuidarlos. Es ejercer responsablemente nuestro rol de adultos". En esa línea, el titular de la cartera de Seguridad remarcó la importancia del diálogo cotidiano y la fijación de límites al señalar que "ningún patrullero puede reemplazar la presencia, la atención y los límites de una familia", pidiendo expresamente no delegar en las fuerzas de seguridad las responsabilidades preventivas del hogar. LOS RIESGOS DETRÁS DE LA PANTALLA Finalmente, el ministro advirtió que la exposición física de los menores tras salir de sus viviendas los deja en una situación de extrema vulnerabilidad, expuestos a delitos graves que van mucho más allá de una travesura digital: "Un reto viral puede parecer una travesura detrás de una pantalla. Afuera de ella puede terminar exponiendo a nuestros chicos a accidentes, violencia, drogas, manipulación, grooming o explotación. Con nuestros hijos no hay desafíos virales inocentes cuando está en juego su seguridad", concluyó.