
Hay revuelo en el interior del partido Centro Democrático, después de que una de sus curules en el Congreso, la de los colombianos en el exterior, se haya ido a pleito ante el Consejo de Estado por cuenta de denuncias que señalan posibles irregularidades del representante electo Pedro Alejandro Murcia.
Según la demanda interpuesta y conocida por la revista Semana, los implicados señalan que Murcia habría presentado su renuncia como cabeza de lista cuando aún era aspirante por la Cámara, lo que lo habría dejado inhabilitado para aspirar a su curul.
La situación se volvió pública cuando Álvaro Camilo Florido, excandidato de la misma lista, interpuso una demanda pidiendo anular la elección de Murcia. Según el excandidato, el representante había renunciado expresamente en un correo dirigido a la dirección nacional del partido el 29 de enero de 2026.
El documento, presuntamente enviado a Gabriel Vallejo, director nacional del Centro Democrático, dejaba constancia de la decisión, motivada por desacuerdos internos y la falta de respaldo financiero.

Sin embargo, la división en el partido liderado por el expresidente Álvaro Uribe se da porque el excandidato sostiene que, tras la comunicación de renuncia, el Centro Democrático no tramitó la solicitud ante las autoridades electorales.
Así, Florido argumenta que ni la Registraduría ni el Consejo Nacional Electoral recibieron la notificación oficial. “La candidatura nace de una decisión libre del ciudadano y, por la misma razón, también se extingue cuando ese ciudadano expresa de manera inequívoca su voluntad de no continuar en la contienda”, sostuvo Florido en su demanda revelada por Semana.
En respuesta a la situación, Murcia aseguró que nunca formalizó la renuncia ante los entes competentes y que la colectividad resolvió el conflicto internamente poco después de que él manifestara sus dudas.
“La renuncia no se dio, la renuncia no procedió. Nosotros resolvimos un conflicto interno del partido. (...) [La renuncia] fue un viernes en la noche y el lunes en la mañana el partido resolvió, junto con el presidente Uribe y el director del partido, la situación”, afirmó el congresista al medio nacional.
Argumentos y acuerdos internos en disputa

El reclamo de Florido va más allá del trámite administrativo. Según su versión, el partido y la militancia fueron informados de que Murcia no continuaría, lo que generó expectativas de que Olga Lucía Murcia Pinzón, segunda en la lista, asumiría la curul en caso de victoria.
Olga Lucía Murcia Pinzón declaró que existió un “acuerdo de caballeros” con la dirección del partido, en el cual se pactó que, de resultar electo, Alejandro Murcia no se posesionaría.
“Tuvimos varias comunicaciones con el doctor Vallejo. El acuerdo al que se había llegado era que Alejandro Murcia renunciaba, en caso de que se ganara la curul.Era un acuerdo de caballeros que se había hecho con el director del partido. Lastimosamente, Alejandro Murcia no cumplió su palabra”, indicó la excandidata a Semana.
Aunque algunos militantes aseguran que Murcia se comprometió a no asumir el puesto, el representante rechaza haber aceptado tales condiciones y sostiene que nunca existió ese pacto.

“Este acuerdo nunca se dio. Yo nunca dije en ninguna parte que yo renunciaba para que le dieran la curul a ella. Que ella lo pruebe, pero ese acuerdo nunca existió”, dijo Murcia.
Entretanto, el Consejo Nacional Electoral (CNE) intervino al manifestar que la suspensión provisional de la elección de Murcia no procede, ya que no hay una “apariencia razonable de ilegalidad”. El organismo también señaló que nunca se le notificó oficialmente sobre una renuncia.
Ahora, el Consejo de Estado será quien determine si la elección de Alejandro Murcia se mantiene o si la curul debe pasar a la siguiente persona en la lista. Hasta el momento, la autoridad electoral no ha encontrado motivos legales suficientes para suspender a Murcia.