- El trabajo intensivo y a largo plazo ha desarrollado de manera extraña los músculos faciales del hombre.
- Sus mejillas se inflan de forma extraña cuando sopla.
Después de 30 años de trabajo así se deformó la cara de un soplador de vidrio
<p>El trabajo intensivo y a largo plazo ha desarrollado de manera extraña los músculos faciales del hombre. Sus mejillas se inflan de forma extraña cuando sopla.</p>

