- «Es realmente doloroso recordarlo porque me hace sentir que fui muy estúpida. Pero la verdad es que no tenía otra alternativa.»
- Tras descubrir que no podía hacer frente a los pagos de su hipoteca, se vio obligada a vender su vivienda.
Después de años viviendo en su auto, Vera, de 85 años, encontró un lugar propio
<p>«Es realmente doloroso recordarlo porque me hace sentir que fui muy estúpida. Pero la verdad es que no tenía otra alternativa.» Tras descubrir que no podía hacer frente a los pagos de su hipoteca, se vio obligada a vender su vivienda.</p>


