
La Guardia Civil ha detenido en Ceuta a un ciudadano de origen marroquí sobre el que pesaba una prohibición de entrada en España derivada de una condena firme por terrorismo yihadista dictada en 2015. El arresto se produjo durante un control desplegado en la ciudad autónoma, según adelantaba EFE. El hombre fue localizado en la tarde del jueves junto a su hermano en uno de los dispositivos de vigilancia que permanecen activos tras la llegada masiva de migrantes registrada a finales de julio.
Los agentes comprobaron su identidad y constataron que existía una sentencia firme que vetaba su acceso al territorio nacional. La resolución judicial estaba vinculada a su condena por delitos de terrorismo yihadista en Barcelona. Tras la verificación, la Guardia Civil procedió a su arresto y lo trasladó a dependencias de la Policía Nacional. Allí se iniciaron los trámites para formalizar la denegación de entrada en España. La actuación prevé la expulsión del detenido a Marruecos, una vez que concluyan las gestiones administrativas correspondientes. No han trascendido más detalles sobre la condena ni sobre las circunstancias en las que el hombre llegó hasta el control en el que fue identificado, de manera que no es seguro que entrara el 30 de julio.
Nueva noche de disturbios en Ceuta
El número de detenidos por diferentes motivos sigue creciendo. La ciudad autónoma de Ceuta ha registrado esta madrugada una de las peores noches de incidentes con varios incendios en distintos puntos de la ciudad, que se han saldado con 42 chabolas que los migrantes habían construido para pasar la noche, hasta 8 vehículos y 4 contenedores calcinados, según han informado a EFE. La sucesión de incendios ha obligado a los bomberos a desplegarse durante varias horas en diferentes zonas de la ciudad para poder atender las emergencias que han mantenido en alerta tanto a los efectivos de seguridad como a numerosos vecinos.
El episodio de mayores dimensiones se ha producido en las inmediaciones de las naves del Tarajal, donde el fuego ha afectado a 42 chabolas construidas por migrantes. El fuego se declaró cerca de la medianoche en uno de los asentamientos donde permanecen muchos de los migrantes que entraron en Ceuta desde Marruecos los días 30 y 31 de julio pasado en una zona de naves industriales y fueron los propios vecinos los que alertaron a emergencias.
Los agentes tuvieron que desalojar del lugar a los migrantes que dormían en los aledaños para evitar que pudieran verse afectados por el humo y no se han registrado heridos, en tanto se investiga si el origen del fuego podría ser alguna de las fogatas del campamento. Las llamas han calcinado los plásticos y residuos de todo tipo que había en sus alrededores. Otro de los incendios de mayor alcance se ha registrado en las inmediaciones del polideportivo José Ramón Díaz-Flor, donde varios vehículos han quedado afectados por las llamas. El fuego ha obligado a la intervención de los Bomberos para evitar que las llamas pudieran propagarse a otros vehículos o elementos próximos.



