• Iván Carlos Méndez está acusado de triangular llamadas y llevar mensajes de capos pesados, desde «El Rey de la Efedrina», Mario Segovia, a miembros de «Los Monos», pasando por «El Loco César», de la villa 31.
  • Recibido de abogado en la cárcel de Devoto su «cliente» número uno es Julio Andrés Rodríguez Granthon, histórico proveedor de cocaína de las bandas rosarinas.