Un hombre y una mujer -- que habían sido agentes de seguros y pareja en el momento de los hechos -- acusados de un delito continuado de estafa en simulación de accidentes para cobrar de la compañía aseguradora han aceptado penas de prisión así como el pago de indemnizaciones a dichas empresas. En concreto, él ha sido condenado a dos años de cárcel y ella a seis meses.
Ha sido en el juicio fijado para este lunes en la Audiencia Provincial de A Coruña y tras un acuerdo entre el Ministerio Público, la acusación particular y las defensas al reconocer los hechos los procesados y pactarse una rebaja de la pena. En ambos casos, han incluido la atenuante de dilaciones indebidas.
Además, para la mujer han añadido la de reparación del daño por haber consignado ya la cantidad de 40.000 euros. Por su parte, el varón deberá pagar un total de más 28.000 euros a distintas aseguradoras en concepto de responsabilidad civil.
No obstante, las partes personadas en Sala han admitido la suspensión de la ejecución de la privación de libertad, planteadas por los letrados de las defensas. Está decisión está condicionada a no cometer ningún delito en el plazo de dos años. Asimismo, en el caso del ya condenado también a abonar en este mismo período de tiempo la cantidad pendiente de pago acordada.
Por otro lado, en este juicio también estaban presentes otros dos investigados -- un hombre y una mujer -- quienes habían contratado las pólizas fraudulentas.
Los dos han resultado absueltos al considerar, según recoge el escrito de Fiscalía, que no ha resultado "debidamente acreditado que conociesen el estado de los vehículos al tiempo de la contratación y que actuasen intencionadamente cooperando con los otros dos acusados".
HECHOS
Así, en el documento del Ministerio Público consta que uno de los procesados en 2010 ideó un sistema -- que mantuvo al menos hasta 2014 -- para cobrar de compañías de seguro indemnizaciones por desperfectos y heridas de ocupantes de vehículo mediante la comunicación de siniestros inexistentes.
El mismo consistiría, en la mayoría de los casos, en adquirir vehículos siniestrados o en mal estado para, posteriormente, concertar póliza de seguros con una compañía. Tras ello, el varón ya condenado comunicaría el inexistente siniestro y presentaría el vehículo adquirido con los desperfectos, atribuyendo al inexistente accidente la causa de los mismos.
En algunas ocasiones, además, trasladaría siniestros "por heridas sufridas durante los mismos, heridas que obedecían a dolencias previas", señala Fiscalía.
Para ello, concertó con su pareja que se presentase durante la tramitación del expediente como ocupante o conductora del vehículo. Los condenados, especifica, contaban con conocimientos propios del funcionamiento de la compañía, al haber sido agentes de la misma.


