Cada vez que una persona se lava las manos, se cepilla los dientes o deja correr la canilla del baño, una determinada cantidad de agua termina directamente en el desagüe. Sin embargo, ese líquido podría tener un segundo uso dentro del mismo baño.
El plomero Edgar Eléctrico Plomero mostró una instalación que permite reutilizar el agua del lavamanos para llenar el tanque del inodoro. La propuesta requiere modificar parte de las cañerías para que el agua que normalmente se descarta pueda quedar almacenada y utilizarse en la próxima descarga.
Cómo funciona el truco para reutilizar el agua
La idea consiste en conectar el desagüe del lavamanos con el tanque del inodoro mediante una extensión y una válvula.
Así, cada vez que alguien utiliza el lavamanos, el agua en lugar de ir directamente al desagüe es conducida hacia el depósito del inodoro. Cuando llega el momento de descargar, esa misma agua puede utilizarse para accionar la descarga.
El sistema depende de las características de cada baño. Hay que tener en cuenta la distancia entre el lavamanos y el inodoro, el tamaño de las cañerías y el espacio disponible para realizar la conexión.
El especialista también recomienda utilizar una válvula con un conducto suficientemente amplio, ya que el agua proveniente del lavamanos puede arrastrar pequeñas impurezas y, si la instalación no está bien diseñada, provocar obstrucciones.
Qué pasa si el tanque está vacío
Una de las dudas que puede surgir es qué ocurre si el inodoro necesita descargarse antes de que alguien haya utilizado el lavamanos.
En ese caso, la solución es simple: se puede abrir la canilla para que el agua ingrese al depósito hasta alcanzar el nivel necesario y después utilizar el inodoro normalmente.
También puede suceder que varias personas utilicen el lavamanos sin que nadie descargue el inodoro. Según explicó Edgar, el tanque no debería desbordarse si la instalación está correctamente realizada, ya que el excedente puede dirigirse hacia el sistema de rebalse del propio depósito. Por eso, la posición de esa abertura de seguridad es fundamental y no debería modificarse durante la adaptación.
Cuánta agua permite ahorrar
El ahorro no es igual en todos los hogares. Depende de cuánta agua se use en el lavamanos y de la cantidad de descargas que se hagan durante el día. La ventaja del sistema está en que parte del agua que normalmente terminaría en el desagüe puede aprovecharse para una tarea que, de otra manera, requeriría agua limpia de la red.
De esta manera, el baño puede funcionar con un circuito que aprovecha el mismo recurso dos veces, primero para el uso del lavamanos y después para la descarga del inodoro.
La instalación que hay que tener en cuenta
Aunque el principio parece sencillo, no se trata simplemente de unir dos caños. La modificación debe quedar correctamente sellada y diseñada para evitar pérdidas de agua, malos olores y posibles obstrucciones.
También es importante que la instalación respete el funcionamiento del tanque y su sistema de rebalse. Por eso, si se quiere aplicar este método en una casa, lo recomendable es que la adaptación la realice un plomero que pueda evaluar las cañerías existentes.
La propuesta de Edgar apunta a aprovechar un recurso que normalmente se pierde por el desagüe. Con una modificación en la instalación, el agua que ya se utilizó en el lavamanos puede tener una segunda función antes de ser descartada.




