El secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, llegó a Caracas para participar en la formalización de una nueva expansión de Chevron y en la puesta en marcha de un macroacuerdo energético que Washington califica como el mayor pacto petrolero de su historia: una operación que prevé inversiones de hasta 100.000 millones de dólares, acceso estadounidense a decenas de miles de millones de barriles de reservas venezolanas y una profunda reconfiguración del sector petrolero del país, aunque persisten discrepancias entre ambos Gobiernos sobre la duración y el alcance exacto del acuerdo.