
El eurodiputado de EH Bildu Pernando Barrena ha criticado que la Unión Europea "sigue mirando para otro lado" tras la entrada masiva ocurrida en Ceuta y ha lamentado que "vemos una Europa sin rumbo y cada vez más alineada con una internacional reaccionaria".
A través de un vídeo, remitido por la coalición abertzale, Barrena ha mostrado su preocupación "ante la grave situación que se está viviendo en Ceuta", para asegurar que "lo ocurrido no es un hecho aislado, es una muestra más de una crisis migratoria que se repite en las fronteras exteriores de la Unión Europea".
El eurodiputado ha afirmado que "el pacto europeo sobre migración y asilo no ha dado respuestas a esta realidad" y ha criticado que "Europa sigue mirando hacia otro lado, externalizando sus fronteras en lugar de garantizar los derechos de las personas migrantes y abordar las causas de fondo".
Igualmente, ha arremetido contra un "modelo neoliberal" que "ha demostrado sus límites y su fracaso. Genera desigualdad, profundiza las diferencias entre territorios y personas y así condena a millones de personas a un mundo de oportunidades profundamente desigual".
Frente a ello, ha reivindicado "el derecho de todas las personas a desarrollar una vida digna en su lugar de origen. Nadie debería verse obligado a abandonar su hogar por la pobreza, la guerra, la persecución o la falta de oportunidades".
Pernando Barrena ha lamentado que "vemos una Europa sin rumbo y cada vez más alineada con una internacional reaccionaria. Una Europa incapaz de defender sus propios valores y de plantar cara a quienes utilizan las fronteras y la migración como instrumentos de presión política y guerra híbrida".
Para el eurodiputado de EH Bildu, Marruecos "es un claro ejemplo, está utilizando la migración y las fronteras para presionar a la Unión Europea mientras Europa mantiene una política de concesiones y apaciguamiento". "En los últimos cinco años Marruecos ha recibido alrededor de 8.000 millones de euros en subvenciones y préstamos europeos", ha resaltado.
Por ello, ha defendido que "Europa no puede seguir externalizando sus responsabilidades ni permitiendo que las personas migrantes sean utilizadas como moneda de cambio". Y ha reivindicado "otra Europa" que "ponga los derechos humanos por delante, que afronte las causas de las migraciones y que apueste por un modelo económico justo, solidario y que garantice una vida digna para todas las personas".

