
El 71 % del territorio cubano afrontará apagones simultáneos durante la tarde y noche de este domingo, precisamente en el horario de mayor demanda eléctrica. La empresa estatal Unión Eléctrica (UNE) atribuye la situación a la crisis energética que atraviesa la isla desde mediados de 2024, contexto que se ve agravado por el bloqueo petrolero de Estados Unidos y las restricciones estructurales del sistema nacional.
En las últimas semanas, la población cubana ha experimentado interrupciones eléctricas prolongadas. En La Habana, se han reportado hasta veinte horas diarias sin suministro eléctrico, con ventanas de apenas dos o tres horas de servicio. En algunas provincias, los cortes han superado las cuarenta y ocho horas consecutivas, lo que ha generado malestar y complicaciones en la vida cotidiana.
Durante la jornada anterior, el país sufrió una afectación eléctrica durante todo el día, y esa misma situación se mantuvo en la madrugada más reciente, según información de EFE. Para este domingo, la UNE prevé una capacidad de generación de 972 megavatios (MW), mientras que la demanda máxima estimada asciende a 3,250 MW. El déficit llevará a una desconexión programada de 2,308 MW, cifra que refleja la magnitud del recorte necesario para evitar colapsos desordenados en la red nacional.

Factores que explican la crisis energética en Cuba
La red termoeléctrica cubana aporta alrededor del 40 % de la electricidad nacional y depende del crudo extraído localmente. Sin embargo, actualmente solo la mitad de las unidades está operativa: ocho de las dieciséis centrales no funcionan debido a averías o a trabajos de mantenimiento prolongados. Entre las plantas afectadas destaca la central termoeléctrica Carlos Manuel de Céspedes, que normalmente contribuye con el 14 % de la generación nacional.
Desde la UNE, se señala que la obsolescencia de las instalaciones, unida a décadas de explotación y a un déficit crónico de inversiones, limita de forma considerable la capacidad de respuesta ante estas crisis. El Gobierno cubano ha descrito el escenario del sistema eléctrico como “agudo”, “crítico” y “extremadamente tenso”, de acuerdo con datos citados por EFE.
A esto se suma la escasez de combustible derivada del bloqueo estadounidense, que ha dejado fuera de servicio a los motores que utilizan diésel y fueloil. En condiciones normales, esta fuente representa otro 40 % de la electricidad generada en el país, pero su parálisis incrementa el déficit energético.

Cómo se compone el suministro eléctrico cubano y perspectivas
El 20 % restante de la energía proviene de gas y fuentes renovables. Según cifras oficiales, Cuba necesita cerca de 100,000 barriles diarios de petróleo para cubrir su demanda energética, de los cuales solo 40,000 provienen de producción nacional.
La coexistencia de un sistema termoeléctrico con largo tiempo de operación, la reducción en la llegada de combustible importado y las sanciones internacionales han provocado una coyuntura energética delicada en Cuba. Para este domingo, se anticipan apagones programados que abarcarán una porción significativa del territorio durante el horario de mayor consumo.
Las autoridades informan de manera regular sobre el estado del suministro eléctrico y reconocen la complejidad de la situación actual. Por su parte, la población afronta los apagones y las restricciones energéticas mientras se mantienen las medidas para gestionar la demanda y estabilizar el servicio.