El caso de Lindsay Clancy —la madre de Massachusetts acusada de estrangular a sus tres hijos en enero de 2023— cerró su primera etapa judicial sin resolución. Un jurado no logró unanimidad, el juez declaró el juicio nulo y el proceso quedó abierto.
Lo que siguió fue una avalancha de teorías conspirativas en redes sociales que apuntan directamente a su exesposo, Patrick Clancy, como responsable de las muertes.
Este martes, el abogado de Patrick, Howard Cooper, anunció en un comunicado difundido por ABC News que las autoridades ya fueron notificadas y que se evaluarán acciones legales contra quienes difunden esas falsedades. “Basta, esta difusión de falsedades descaradas y sin fundamento debe detenerse”, afirmó el letrado.
El jurado no llegó a un acuerdo y el caso quedó sin resolución
Un juez de Massachusetts declaró el juicio nulo el viernes pasado, luego de casi seis semanas de proceso. Tras 38 horas de deliberaciones a lo largo de siete días, los miembros del jurado no lograron alcanzar un veredicto unánime.
Según informó The New York Times, el panel estaba dividido 11 a 1 por la absolución, pero cualquier veredicto requiere unanimidad.
La defensa intentó sin éxito que se removiera al jurado disidente e incluso presentó una apelación de emergencia ante el Tribunal Supremo Judicial de Massachusetts, que fue rechazada.
Lindsay Clancy enfrenta tres cargos de asesinato en primer grado. La fiscalía sostiene que el 24 de enero de 2023 estranguló a sus tres hijos pequeños en el domicilio familiar, antes de intentar quitarse la propia vida.
La defensa, encabezada por el abogado Kevin Reddington, alegó que en ese momento sufría de psicosis posparto.
Las fiscales Jennifer Sprague y Shanan Buckingham sostienen que Clancy es penalmente responsable de la muerte de los niños. La discrepancia entre ambas posturas fue el eje central del debate ante el jurado.
Influencers y conspiracionistas, apuntados por la defensa del padre
Cooper detalló que la campaña contra Patrick Clancy fue “implacable, escalante y destructiva” durante los últimos meses.
La señaló como obra de “celebridades menores, los llamados influencers y conspiracionistas directos” que, aseguró, buscan capitalizar la situación para aumentar su perfil en redes sociales.
El abogado advirtió que esa campaña de desinformación puso en riesgo “la reputación, el sustento y la vida” de su cliente. “Patrick no tiene otra opción que hacer frente a esta situación”, aseguró Cooper, con el objetivo declarado de detener el daño, generar responsabilidad por las mentiras y permitir que el padre pueda concentrarse en lo que realmente importa.
“Preservar la memoria de Cora, Dawson y Callan Clancy y apoyar a otras mujeres que enfrentan desafíos de salud mental perinatal”, precisó el letrado en el comunicado.

El caso reabrió el debate sobre la salud mental materna en Estados Unidos
Desde el inicio del juicio, Lindsay Clancy obtuvo un respaldo notable, especialmente entre mujeres y madres.
Varias personas se acercaron al tribunal en persona durante las audiencias con el argumento de que el caso pone en evidencia falencias en la atención que reciben las mujeres tras el parto.
La psicosis posparto —una condición poco frecuente y de alta gravedad que puede provocar delirios, alucinaciones y alteraciones profundas en la percepción de la realidad, según el American College of Obstetricians and Gynecologists— pasó a ser un tema de debate público a escala nacional.
“La pérdida de los hijos de Patrick es algo de lo que nunca se recuperará y de lo que nunca habrá cierre”, dijo David Meier, otro abogado del padre.
La declaración también reconoció que enfrentar un nuevo juicio sería “extraordinariamente doloroso” para toda la familia.
Mientras tanto, Lindsay Clancy permanece internada en el Hospital Tewksbury, una clínica psiquiátrica estatal donde estuvo alojada durante más de tres años.
El fiscal del condado de Plymouth, Timothy Cruz, no descartó un nuevo proceso: según NPR, una audiencia de seguimiento quedó fijada para el 29 de septiembre.


