Franco Colapinto ya está en Monza para afrontar un nuevo fin de semana de Fórmula 1 y, antes de ponerse el casco, protagonizó un particular episodio que llamó la atención.
El piloto argentino se encontraba en el paddock del Circuito de Monza sacándose fotos con el Rayo McQueen, el popular personaje de la película Cars, cuando sufrió un pequeño accidente con su equipo de mate.
Como suele ocurrir en cada Gran Premio, Colapinto llegó con el termo y el mate. Pero esta vez tuvo un descuido: dejó abierto el termo y, mientras caminaba, derramó agua caliente sobre su mano derecha.
El argentino reaccionó con gracia ante la situación y continuó con su actividad en el paddock. Por fortuna, el incidente no pasó a mayores y Colapinto está en condiciones para afrontar el decimotercer Gran Premio de la temporada.
Colapinto y un nuevo desafío en Monza
Más allá del particular episodio, el piloto de Alpine llega a Italia con un objetivo importante. Este fin de semana se disputará la decimotercera fecha del campeonato 2026 en uno de los circuitos más tradicionales de la Fórmula 1.
Además, Colapinto tendrá la posibilidad de utilizar en Monza el paquete de actualizaciones que Alpine llevó a Zandvoort, pero que en aquella ocasión solamente pudo probar su compañero de equipo, Pierre Gasly.
La expectativa estará puesta en comprobar cuánto pueden ayudar estas mejoras al rendimiento del monoplaza y si permiten que el argentino vuelva a pelear por mejores posiciones.
Por ahora, el susto quedó reducido a una anécdota: Colapinto se quemó con el agua del mate, pero está listo para acelerar en Monza.

Cómo es el Circuito de Monza, el histórico escenario del GP de Italia de Fórmula 1
Ubicado en el Parque Real de Monza, a pocos kilómetros de Milán, el circuito fue inaugurado en 1922. Desde entonces se convirtió en una de las pistas más reconocidas del automovilismo mundial.
Monza forma parte del calendario de la Fórmula 1 prácticamente desde el nacimiento del campeonato, en 1950, aunque tuvo algunas excepciones a lo largo de los años.
Por qué Monza es conocido como el “Templo de la Velocidad”
El trazado italiano tiene una característica que lo diferencia de muchos otros circuitos: los pilotos pasan buena parte de la vuelta con el acelerador a fondo.
Sus largas rectas permiten alcanzar velocidades muy altas y obligan a los equipos a buscar una puesta a punto que priorice la velocidad punta.
Pero no todo es acelerar. Después de esos sectores llegan algunas de las frenadas más fuertes del calendario, lo que genera oportunidades para intentar superar a un rival.
Además, las variantes del circuito y las curvas de Lesmo requieren precisión. Un pequeño error puede hacer que el piloto pierda tiempo y quede expuesto ante quien viene detrás.
Cuánto mide el circuito de Monza
El trazado italiano tiene una longitud de 5,793 kilómetros y cuenta con 11 curvas.
Durante el Gran Premio, los pilotos deberán completar 53 vueltas, lo que representa una distancia total de 306,720 kilómetros.
El récord de vuelta registrado en Monza es de 1:21.046, establecido por Rubens Barrichello en 2004.


