Luis ‘Cachito’ Ramírez, exfutbolista de Alianza Lima, fue contundente este martes 8 de septiembre al referirse a la carga que arrastra el actual plantel blanquiazul.
En el programa Hablemos de MAX, el exjugador desglosó el escenario competitivo del Torneo Clausura 2026 y puso en perspectiva lo que significa enfrentar a Universitario de Deportes este sábado 12 de septiembre desde las 20 horas, con la presión de una hinchada que lleva años esperando un título de liga.
La sombra de tres títulos consecutivos de la ‘U’

El punto de partida del análisis de ‘Cachito’ fue directo: Universitario de Deportes se coronó campeón en las últimas tres temporadas, y ese dato pesa sobre cada entrenamiento, cada partido y cada decisión dentro del club de La Victoria.
“Esa es la gran presión que tiene hoy el plantel de Alianza, de tener que salir campeón sí o sí, porque los años anteriores ha terminado siendo a favor de la otra vereda”, señaló Ramírez en Hablemos de MAX.
El exfutbolista sabe de qué habla. Formó parte del plantel blanquiazul que en 2017 quebró una larga sequía de títulos, en una campaña que la hinchada íntima todavía recuerda con fervor. Aquella experiencia le da autoridad para describir lo que vive hoy el grupo dirigido por el cuerpo técnico actual: una exigencia que no admite medias tintas y que se renueva con cada fecha del torneo.
Sin embargo, ‘Cachito’ también ofreció una lectura más serena del momento. Alianza Lima ya conquistó el Torneo Apertura, lo que representa una ventaja concreta en la carrera por el título anual. “Ya hicieron la primera parte de la obra y ahora les falta hacer la segunda parte”, graficó el exjugador, apelando a una metáfora que resume con claridad la situación del equipo: el trabajo está a mitad de camino, no en el inicio.
El Clausura, el objetivo que no admite excusas

Con el Apertura en el bolsillo, la mirada del plantel blanquiazul apunta exclusivamente al Clausura. Ganar ese torneo significaría consagrarse campeón nacional y cerrar el año con el resultado que la parcialidad victoriana reclama desde hace temporadas.
“El objetivo principal es conseguir el Clausura y que se acabe el torneo”, afirmó ‘Cachito’, sin rodeos.
Pero el análisis del exfutbolista no se quedó en la rivalidad clásica. Ramírez advirtió que reducir la pelea por el título a un duelo entre Alianza Lima, Universitario de Deportes y Sporting Cristal es un error de apreciación que comete buena parte del público. En el Apertura, fue Deportivo Chanka el equipo que sorprendió y se mantuvo en la pelea hasta las últimas fechas. Ahora, en el Clausura, es Cusco FC —conocido popularmente como Garcilaso— el conjunto que viene escalando posiciones sin generar demasiado ruido mediático.
“En el Apertura fue Los Chankas, si no me equivoco, que estuvo ahí luchando, compitiendo, y ahora apareció Garcilaso. La gente no lo toma en cuenta. Cree que el campeonato solamente es de U, Alianza y por ahí Cristal, y no es así”, remarcó Ramírez.
La advertencia tiene sustento: los torneos cortos del fútbol peruano son fértiles en sorpresas, y un equipo que acumula puntos en silencio puede convertirse en protagonista cuando el calendario aprieta.
Un clásico con historia y con urgencia

El partido del sábado 12 de septiembre, desde las 20 horas, no es un clásico más. Se juega en un momento en que Alianza Lima necesita sumar para no perder terreno en el Clausura, y en que Universitario de Deportes busca sostener la hegemonía que construyó en los últimos tres años.
‘Cachito’ Ramírez no esquivó la magnitud del momento, pero tampoco cayó en el alarmismo. Para el exjugador, la presión que siente el plantel actual es comprensible y hasta esperable en un club de la dimensión histórica de Alianza Lima. Lo vivió en carne propia en 2017 y sabe que esa tensión, bien canalizada, puede ser un motor.
“Estar en Alianza, en un equipo grande, siempre va a haber presión de campeonar”, reconoció. Y añadió, con una cuota de optimismo medido: “Ojalá que puedan cerrar el acto cerrando el Clausura y, si no es así, todavía tienen chance para poder cerrar el año y lograr el objetivo”.
El clásico del sábado será un termómetro. No definirá el campeonato, pero sí dirá mucho sobre el estado anímico y competitivo de ambos equipos en la recta final del torneo. Para Alianza Lima, ganar no es solo una necesidad táctica: es una respuesta a tres años de espera.




